El exarquero de Boca Juniors quedó en el ojo de la tormenta tras su paso como DT de Santamarina. Los dueños de un reconocido local lo acusan de «comer de arriba» durante casi un año y dejar un clavo de 10 millones de pesos.

Carlos Fernando Navarro Montoya suma un nuevo problema, pero esta vez lejos de las canchas. Una tradicional parrilla de Tandil llevará a la Justicia al ex futbolista por una presunta estafa millonaria, asegurando que nunca pagó las cuentas de los almuerzos y cenas de todo su cuerpo técnico.
«Estuvo un año comiendo gratis», dispararon los propietarios del comercio, quienes confiaron en la palabra del «Mono». Según la acusación, el DT prometía que el club Santamarina se haría cargo de los gastos, pero la institución nunca reconoció la deuda y las facturas se acumularon hasta cifras astronómicas.
El monto total del «pagadiós» rondaría los 10 millones de pesos. Como prueba fundamental, el abogado de los damnificados, Ignacio Barrios, presentará los tickets firmados por el propio Navarro Montoya, además de los registros de las cámaras de seguridad que confirman su presencia diaria en el lugar.
La estadía deportiva del arquero en la ciudad serrana fue breve: dirigió apenas siete partidos antes de dejar el cargo en abril de 2025. Sin embargo, su herencia en la ciudad parece ser mucho más pesada en lo económico que en lo futbolístico, con una denuncia penal por estafa en puerta.
En las próximas horas se radicará formalmente la presentación judicial ante los tribunales locales. Mientras el «Mono» guarda silencio, en Tandil no salen de su asombro por la magnitud de la deuda y la modalidad utilizada para evitar pasar por la caja durante tantos meses.
