Peritos confirmaron que los menores recibieron disparos a corta distancia y la mujer mayor sufrió una agresión brutal. Los detalles de una tragedia que conmocionó al país europeo.
Un brutal crimen familiar sacudió a la pequeña localidad de Gy, ubicada en el departamento de Haute-Saône, en el este de Francia. Un hombre de 42 años, identificado por la prensa local como Jean-Paul Monnot, asesinó a sus dos hijos —Eden y Nino, de 6 y 10 años— y a su suegra de 74, para luego quitarse la vida. El trágico episodio ocurrió el 2 de septiembre en el marco de un proceso de separación con su pareja, quien se desempeñaba como auxiliar de enfermería y no se encontraba en el lugar al momento de los hechos.
Los resultados de las autopsias, difundidos por la Fiscalía de Vesoul y reproducidos por medios franceses como Le Parisien y TF1, permitieron reconstruir la mecánica de la masacre. El fiscal Arnaud Grécourt detalló que los dos menores murieron a causa de un disparo en la parte posterior del torso efectuado a corta distancia, sin registrar otras lesiones. En tanto, la autopsia de la abuela reveló una violencia extrema: falleció por una hemorragia masiva provocada por tres puñaladas en el tórax y el abdomen, además de presentar hematomas compatibles con golpes, maniobras de sujeción y signos de posible estrangulamiento manual. El agresor, por su parte, se suicidó con un disparo debajo del mentón con una escopeta de caza.
Uno de los aspectos más perturbadores de la causa surgió a partir del testimonio de un familiar. Charles Martino-Herter, primo del atacante, aseguró que el hombre filmó los asesinatos y le envió las imágenes a su esposa acompañadas de la frase: “Esto es lo que te merecés”. Asimismo, indicó que el homicida se quitó la vida mientras realizaba llamadas a otros integrantes de la familia. Mientras la fiscalía continúa analizando los dispositivos electrónicos secuestrados para corroborar estas comunicaciones y esclarecer los minutos previos a la tragedia, los vecinos de la zona recordaron con conmoción a los niños que solían jugar en las inmediaciones del lugar.
