Elías Ezequiel Lezcano, de 20 años, se encuentra en estado crítico en terapia intensiva tras recibir un disparo en el cuello. El agresor, con quien mantenía un vínculo cercano, se encuentra prófugo y es intensamente buscado por la policía.
Un grave episodio de violencia sacudió al barrio General Pueyrredón, en Mar del Plata, el pasado viernes. Elías Ezequiel Lezcano, de 20 años, permanece internado en el Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA) con parálisis permanente después de que su mejor amigo le disparara en el cuello tras una disputa personal. El atacante huyó de la escena y permanece prófugo de la justicia.
La reconstrucción del caso indica que la tragedia tuvo un preludio digital: horas antes del ataque, la víctima y el agresor habían mantenido una fuerte discusión a través de mensajes de WhatsApp. Motivados por el conflicto, Lezcano se dirigió a la vivienda del sospechoso, ubicada en la intersección de las calles Gutenberg y República de Cuba, acompañado por otro conocido. Sin mediar palabra ni instancia de mediación, el acusado abrió la puerta y efectuó el disparo que impactó en el cuello de Lezcano.
El joven fue trasladado de urgencia al centro médico, donde los facultativos confirmaron que la lesión le provocó una parálisis permanente. Actualmente, se encuentra bajo asistencia respiratoria mecánica y monitoreo constante de los profesionales de salud, mientras su estado se mantiene bajo pronóstico reservado.
La madre de la víctima, Valeria, manifestó su profundo desconsuelo y denunció la frialdad del agresor. «Lo traté como a un hijo. Era supuestamente el mejor amigo de Elías y nos pagó de esta manera», declaró la mujer, exigiendo celeridad a la Justicia ante la indignación que le genera observar, según afirmó, actividad en redes sociales del atacante.
Las fuerzas de seguridad desplegaron un operativo de búsqueda que incluyó allanamientos durante el sábado, aunque por el momento los esfuerzos para localizar al sospechoso no han dado resultados positivos. La causa, que está siendo analizada bajo la calificación de lesiones graves o tentativa de homicidio, continúa en plena etapa investigativa para determinar las circunstancias precisas del ataque que ha dejado a una familia sumida en la desesperación.
