Mediante el decreto 478, el Ministerio de Economía quedó habilitado para gestionar préstamos en dólares garantizados por organismos multilaterales. El objetivo central es cubrir el pago a bonistas del 9 de julio sin comprometer las reservas del Banco Central.
En una medida clave para garantizar la estabilidad financiera en el corto plazo, el Gobierno nacional oficializó este lunes la autorización para tomar créditos internacionales por hasta US$5000 millones. El decreto, publicado en el Boletín Oficial, faculta al Ministerio de Economía a negociar préstamos con entidades financieras de Wall Street, respaldados parcialmente por garantías del Banco Mundial y el BID, buscando evitar el impacto sobre las reservas del BCRA ante los inminentes vencimientos de deuda.
La estrategia, diseñada por el equipo económico liderado por Luis Caputo, apunta a esquivar el mercado internacional de bonos —cuya refinanciación resultaría más costosa en la coyuntura actual— en favor de créditos sindicados con grandes bancos. La obtención de estos fondos es vital para afrontar el compromiso de pago de más de US$4200 millones que opera el próximo 9 de julio.
El decreto 478, firmado por el presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni y el propio Caputo, faculta a las secretarías de Hacienda y Finanzas a definir las condiciones técnicas de los préstamos, incluyendo plazos, tasas y la elección de los bancos participantes. Si bien los contratos contarán con jurisdicción en Nueva York, el Gobierno blindó explícitamente la inmunidad de ejecución sobre bienes estratégicos del Estado, incluyendo las reservas y activos del Banco Central.
El respaldo de los multilaterales
Para acceder a tasas competitivas, el Gobierno logró asegurar avales de organismos internacionales:
- Banco Mundial y BID: Ya confirmaron garantías para respaldar préstamos por unos US$3200 millones. Según informaron los organismos, el crédito cuenta con un plazo de seis años y un período de gracia de tres años.
- CAF: El Ejecutivo busca completar el tramo restante hasta los US$5000 millones mediante una garantía adicional de la CAF, cuyo directorio ejecutivo evaluará el pedido el próximo 22 de julio.
Esta operación es vista por la administración como un puente necesario en el proceso de normalización financiera, con la expectativa de que el fortalecimiento de la confianza permita el regreso de la Argentina al mercado formal de deuda internacional en el futuro cercano. Con este movimiento, Economía despeja el horizonte inmediato y ratifica su hoja de ruta para cumplir con los compromisos externos sin alterar la política monetaria.
