Con parques naturales donde se pueden observar los Cinco Grandes, recorridos en embarcaciones, playas de arena y senderos de montaña, este país de África oriental gana protagonismo como destino turístico. Sus iniciativas de conservación y la diversidad de paisajes lo ubican entre las propuestas para descubrir en 2027.
Malawi comienza a ganar reconocimiento como uno de los destinos turísticos de África oriental para quienes buscan combinar safaris, naturaleza y actividades junto al agua. La recuperación de sus áreas protegidas, la presencia de los llamados Cinco Grandes y la extensión del lago Malawi forman parte de una oferta que reúne observación de animales, propuestas náuticas y excursiones por zonas montañosas.
El país fue incluido entre los destinos para seguir durante 2027 en una guía elaborada por National Geographic. La publicación destaca especialmente los avances en conservación y el potencial de sus parques y reservas naturales, que reciben una cantidad de visitantes menor en comparación con otros lugares de la región.
Entre sus principales atractivos aparecen el Parque Nacional de Liwonde, la Reserva de Vida Silvestre de Majete, el lago Malawi y las tierras altas del norte. Estos espacios permiten organizar recorridos con experiencias diferentes, desde encuentros con animales salvajes hasta jornadas de descanso en playas de agua dulce.
Liwonde y Majete, dos espacios clave para observar la fauna africana
El Parque Nacional de Liwonde y la Reserva de Vida Silvestre de Majete se encuentran entre los principales sitios para realizar safaris en Malawi. Ambas áreas están administradas por African Parks junto con las autoridades nacionales y fueron protagonistas de distintos programas destinados a recuperar especies y fortalecer las poblaciones de animales silvestres.
Las iniciativas de conservación permitieron restablecer la presencia de los Cinco Grandes: leones, elefantes, búfalos, leopardos y rinocerontes. También se trabajó en la recuperación de otras especies, entre ellas guepardos y perros salvajes africanos.
En Liwonde, además, es posible encontrar antílopes, hipopótamos, cocodrilos y una importante variedad de aves. Los visitantes pueden explorar el parque mediante recorridos en vehículos o caminatas acompañadas por guías.
Otra alternativa es navegar por el río Shire. Los paseos en embarcaciones permiten observar los ambientes ribereños y acercarse a sectores donde se concentra parte de la fauna, por lo que complementan las excursiones terrestres y ofrecen una perspectiva diferente del entorno natural.
Majete también se destaca por los resultados de sus programas de conservación. Allí se llevaron adelante reintroducciones de animales que habían desaparecido o cuyas poblaciones se habían reducido considerablemente.
Entre los principales hitos se encuentran la llegada de rinocerontes en 2003, elefantes en 2006, leones en 2012 y guepardos en 2019. Estas acciones son señaladas por National Geographic como uno de los motivos que explican el creciente interés turístico por la reserva.
El lago Malawi: playas de arena, buceo y paseos en kayak
El lago Malawi es otro de los grandes protagonistas de la propuesta turística del país. Ocupa más del 20% de su superficie y se encuentra entre los cuerpos de agua dulce más grandes y profundos del mundo.
Además de su importancia para el abastecimiento de pescado, el lago ofrece diferentes alternativas recreativas a lo largo de sus costas. Allí se distribuyen poblados con playas de arena que permiten disfrutar de actividades como kayak, navegación a vela y buceo con tubo.
La pesca local también forma parte de la vida cotidiana de las comunidades y tiene un lugar destacado en la gastronomía de los asentamientos costeros.
Entre los sitios recomendados aparece Likoma, la mayor de las dos islas habitadas del lago. Su visita permite conocer de cerca el paisaje lacustre y sumar una experiencia diferente a los recorridos por los parques naturales.
La combinación de reservas de fauna y espacios de descanso junto al agua permite diseñar itinerarios variados. En un país que no tiene salida al mar, el lago Malawi se convirtió en uno de los principales ejes de la actividad turística y aporta una alternativa a los tradicionales safaris africanos.
Cuál es la mejor época para visitar Malawi y observar animales
Malawi puede recorrerse durante todo el año, aunque las condiciones climáticas varían según la temporada y la región. Los cambios de temperatura, humedad y precipitaciones también influyen en las actividades disponibles y en las posibilidades de observar animales.
Entre mayo y agosto se desarrolla el período más seco, con temperaturas moderadas en gran parte del territorio. En las zonas de mayor altura, las noches pueden ser frías, por lo que se recomienda contar con ropa de abrigo.
Septiembre y octubre también presentan condiciones secas, pero las temperaturas suelen ser más elevadas. Durante esos meses, la disminución de las fuentes de agua hace que elefantes y otros animales se concentren cerca de los bebederos, una situación que puede favorecer su avistamiento.
Entre noviembre y abril, en cambio, predominan el calor, la humedad y las lluvias. El paisaje adquiere tonalidades más verdes, aparecen flores silvestres y aumentan las oportunidades para fotografiar aves migratorias que muestran su plumaje reproductivo.
Montañas y parques naturales para completar el recorrido
La propuesta turística de Malawi no se limita a los safaris y las actividades lacustres. Sus regiones montañosas también ofrecen alternativas para quienes buscan caminatas, senderismo y paisajes de altura.
Uno de los principales atractivos es el macizo de Mulanje, cuyas cumbres de granito alcanzan aproximadamente los 2.987 metros. El lugar tiene un significado sagrado para los pueblos yao, mang’anja y lhomwe, y cuenta con senderos que permiten recorrer sus paisajes montañosos.
Otra opción es el Parque Nacional Nyika, considerado la mayor área protegida del país. Su meseta reúne extensos pastizales donde habitan cebras y crecen orquídeas silvestres, especialmente durante octubre y noviembre.
Estos ambientes amplían las posibilidades de conocer distintos ecosistemas dentro de un mismo viaje y complementan las experiencias de observación de fauna y descanso junto al lago.
Cómo llegar y recorrer Malawi
La principal puerta de entrada aérea al país es el Aeropuerto Internacional de Kamuzu, situado aproximadamente a 27 kilómetros al norte de Lilongwe, la capital. Desde allí existen conexiones con ciudades como Nairobi, Adís Abeba y Johannesburgo.
El Aeropuerto Internacional Chileka, ubicado cerca de Blantyre, también integra la red aérea del país. A estas conexiones se suman vuelos domésticos hacia la isla de Likoma y el campamento Chelinda, en el Parque Nacional Nyika.
Para desplazarse por el territorio, muchos visitantes optan por circuitos organizados. Sin embargo, también existen alternativas para quienes prefieren planificar el recorrido de manera independiente, como autobuses, autocares y vehículos de alquiler.
Con parques naturales recuperados, una importante diversidad de fauna, playas de agua dulce y rutas de montaña, Malawi busca consolidarse como una alternativa para descubrir África oriental. Su combinación de aventura, biodiversidad y paisajes menos explorados lo convierte en un destino que comienza a despertar mayor interés entre los viajeros.
