Al mismo tiempo que la Casa Rosada busca sumar al partido fundado por Mauricio Macri en una misma boleta de cara a 2027, sectores del espacio amarillo, como el de Hernán Lacunza, abogan por ir a las urnas con candidatos propios y ofrecer una alternativa diferenciada.
Mientras se prepara para dar la pelea parlamentaria por la eliminación de las PASO, el Gobierno nacional avanza en la consolidación de vínculos con sus aliados para fomentar acuerdos electorales de cara a 2027, aunque los espacios opositores aliados muestran posturas ambivalentes y señales de querer competir de forma independiente. La mesa política conjunta entre La Libertad Avanza y el PRO —inaugurada a mediados de agosto por iniciativa de la secretaria general, Karina Milei, y el exmandatario Mauricio Macri— ya concretó dos reuniones quincenales en la Casa Rosada para coordinar la estrategia en los principales distritos del país. En estas conversaciones, que por el momento excluyen a la UCR y a otras fuerzas provinciales (espacios cuyos vínculos gestiona el jefe de Gabinete, Diego Santilli, en paralelo), se ha priorizado acordar en las regiones de interés mutuo, dejando temporalmente de lado los distritos en disputa como la Ciudad de Buenos Aires.
Sin embargo, la unidad pretendida por el oficialismo choca con expresiones internas dentro del macrismo. En paralelo a los cónclaves oficiales, un grupo de dirigentes del PRO —entre los que se encontraron Jorge Triaca, Paula Bertol, Humberto Schiavoni y Martín Goerling Lara— mantuvo una cena con el exministro de Economía Hernán Lacunza, uno de los pocos referentes que ya expresó abiertamente su deseo de competir por la Presidencia. Al respecto, Lacunza sostuvo públicamente que los espacios deben ir separados a las urnas para ofrecerle a la sociedad una alternativa clara y permitir que el sistema electoral depure las opciones en primera vuelta o balotaje. Desde la perspectiva de la Casa Rosada, esta postura es vista con preocupación, ya que consideran que cualquier candidatura de centro-derecha por fuera de la estructura oficialista le resta votos a Javier Milei en un escenario electoral proyectado como ajustado. Por esta razón, el objetivo central del oficialismo es impedir listas propias del PRO y lograr que acompañen la boleta libertaria en todas las categorías.
En paralelo a las negociaciones políticas, el presidente Javier Milei delega la articulación partidaria en su hermana mientras focaliza su gestión en la defensa del programa económico y en una agenda de viajes institucionales. Entre sus próximas actividades se destacan su participación en el Congreso Americano de la FIA, una exposición en Misiones ante el IAEF y un viaje a Chile para participar del Foro Madrid y mantener bilaterales con la subsecretaria estadounidense Sarah Rogers y el presidente José Antonio Kast. En el plano legislativo y territorial, el oficialismo también busca capitalizar el reordenamiento de alianzas provinciales —como el distanciamiento en Misiones entre el gobernador Hugo Passalacqua y Carlos Rovira—, lo cual ya se tradujo en respaldos legislativos clave en el Senado para proyectos impulsados por la administración central.
