Mientras el oficialismo apunta a las tensiones entre Mauricio y Jorge Macri como un freno para avanzar, desde el espacio amarillo aseguran que es prematuro definir esquemas electorales de cara a 2027.
La relación entre La Libertad Avanza y el PRO atraviesa una etapa de tensas negociaciones y cruces discursivos respecto a la posibilidad de concretar un acuerdo electoral de cara a 2027. Durante la última reunión de la mesa quincenal en Casa Rosada, referentes de ambas fuerzas reconocieron que el entendimiento definitivo aún se encuentra lejos, supeditado tanto a los tiempos formales de la política como a diferencias legislativas puntuales, tales como el rechazo del espacio amarillo al ajuste en discapacidad incluido en el Presupuesto.
Desde el oficialismo aseguran que uno de los principales escollos radica en la interna no resuelta entre los primos Jorge y Mauricio Macri, especialmente en lo que respecta a la disputa de poder en la Capital Federal. En contrapartida, desde el campamento amarillo desestimaron estas versiones de distanciamiento y las atribuyeron a rumores malintencionados en off, insistiendo en que resulta prematuro discutir candidaturas y alianzas electorales con tanta anticipación.
El panorama se completa con tironeos territoriales por la preservación de los distritos gobernados por el PRO y con el debate en torno a la reforma electoral impulsada por el Ejecutivo, que incluye la posible eliminación de las PASO. Mientras el expresidente Mauricio Macri alterna críticas al rumbo económico con gestos de respaldo legislativo, las conversaciones continúan en un delicado equilibrio donde conviven la necesidad oficialista de sumar apoyos parlamentarios y los recelos por el liderazgo político opositor.
