La autopsia determinó que Horacio S. falleció por asfixia mecánica en su casa de San Francisco Solano. Uno de los sospechosos había dicho que la muerte era por causas naturales para encubrir el crimen.
Un escalofriante crimen al descubierto sacudió a la localidad de San Francisco Solano, en el partido de Quilmes. Cuatro personas terminaron detenidas luego de que la Justicia comprobara que un hombre, presentado inicialmente como fallecido por causas naturales, fue en realidad estrangulado dentro de su vivienda para luego desvalijar y usurpar el inmueble.
El caso comenzó el pasado 24 de julio, cuando un individuo que se identificó como amigo de la víctima, llamado Pablo R., llamó al sistema de emergencias para reportar el hallazgo del cuerpo de Horacio S. (51) en su cama. En aquel momento, el sospechoso atribuyó el deceso a supuestas complicaciones de salud que padecía el dueño de casa, intentando hacer pasar el homicidio por un cuadro natural. A raíz de esto, la fiscal Mariana Curra Zamaniego, a cargo de la Unidad Fiscal de Instrucción (UFI) N°6 de Quilmes, abrió una investigación preliminar bajo la carátula de averiguación de causales de muerte.
Sin embargo, el giro de la causa se produjo con los resultados de la autopsia, la cual determinó que Horacio S. había fallecido víctima de asfixia mecánica por ahorcadura. Con este informe forense, la carátula pasó a ser homicidio y se ordenó la intervención del Grupo Táctico Operativo (GTO) de la Policía bonaerense.
Cámaras, fuga y saqueo
El análisis de las cámaras de seguridad de la zona desmoronó la coartada inicial. Los registros mostraron que minutos antes de la llegada de la ambulancia, dos hombres habían ingresado al domicilio: Pablo R. —quien se quedó en el lugar para recibir a los médicos— y otro sujeto identificado como Alberto A., quien escapó antes de que arribara la asistencia. Tras emitirse los pedidos de captura, ambos fueron localizados y detenidos en un taller mecánico del partido de Florencio Varela.
Paralelamente, los vecinos del barrio alertaron a las autoridades que dos mujeres —entre ellas la pareja de la víctima— habían ingresado a la casa de la víctima y estaban vendiendo sus pertenencias. Cuando el personal de Policía Científica intentó realizar las pericias, las sospechosas se negaron a abrirles la puerta. Mediante una orden de allanamiento de urgencia avalada por el Juzgado de Garantías, los efectivos ingresaron por la fuerza, concretaron la detención de ambas por usurpación y lograron asegurar la escena para avanzar con los peritajes balísticos y rastros.
La hipótesis principal de la fiscalía apunta a que los agresores estrangularon a la víctima utilizando un cable, luego acomodaron el cuerpo sobre la cama para simular un cuadro clínico y llamaron a emergencias para ganar tiempo. Los cuatro detenidos —los dos hombres imputados por homicidio y las dos mujeres vinculadas al saqueo y usurpación— fueron puestos a disposición judicial para prestar declaración indagatoria, mientras se investigan los móviles detrás del ataque.
