El gremio del transporte automotor advirtió sobre un inminente cese de actividades en la provincia de Córdoba tras el anuncio de las cámaras empresariales de fraccionar el pago del Sueldo Anual Complementario. La conducción sindical exige el depósito completo y no descarta medidas de fuerza.
La Unión Tranviarios Automotor (UTA) se declaró en estado de alerta ante la decisión de las empresas del transporte urbano e interurbano de Córdoba de abonar el medio aguinaldo en cuotas. El gremio, que calificó la maniobra como una vulneración a los derechos de los trabajadores, advirtió que no convalidará el pago fraccionado y que la única vía para evitar un paro total de unidades es el cumplimiento del depósito íntegro.
El conflicto se centra en la Federación de Empresarios del Transporte Automotor de Pasajeros (FETAP), que notificó la imposibilidad de afrontar el pago del SAC de manera unificada. Según los empresarios, la crisis económica del sector es insostenible debido al retraso en el giro de subsidios estatales, el aumento de los costos operativos derivados de la inflación y una caída constante en la recaudación por una menor afluencia de pasajeros. Ante este panorama, propusieron cancelar el beneficio de manera escalonada, conforme ingresen fondos compensatorios y la recaudación diaria.
Desde la seccional local de la UTA respondieron con total inflexibilidad. La dirigencia sindical remarcó que los choferes ya han sufrido una severa pérdida del poder adquisitivo y que no permitirán que el aguinaldo sea pagado de forma parcial. Ante la falta de certezas, las próximas horas serán determinantes: los funcionarios gubernamentales intentan tender puentes contrarreloj para evitar que los galpones queden vacíos y el servicio se paralice.
La preocupación no se limita únicamente a Córdoba. Existe un temor creciente sobre la posibilidad de que este conflicto provincial se replique en otras jurisdicciones, incluido el AMBA, donde la situación de los fondos del sistema también es observada con detenimiento. El malestar de los trabajadores crece ante la incertidumbre, dejando a miles de usuarios en vilo ante el riesgo de un nuevo freno total en la prestación del servicio.
