Tras la desesperada huida de una víctima de 20 años, la Policía Bonaerense logró capturar a cuatro integrantes de una organización criminal. Secuestraron una fortuna en efectivo y elementos clave para la causa.
La tranquilidad de la Provincia se ve sacudida por la desarticulación de una estructura criminal dedicada a la explotación sexual. Tras una investigación que movilizó a las fuerzas de seguridad entre el Gran La Plata y el Partido de Pinamar, la Policía Bonaerense logró la detención de cuatro personas vinculadas directamente a una red de sometimiento.
El caso tomó fuerza el pasado 29 de julio, cuando la madre de una joven de 20 años radicó una denuncia que expondría un calvario de cautiverio y engaños. Según los primeros informes, la víctima fue captada en la costa, trasladada bajo falsas promesas a la ciudad de La Plata y allí obligada a ejercer la prostitución. El esquema criminal no solo la despojaba de su libertad, sino que los ahora detenidos retenían su documentación, su teléfono móvil y la totalidad del dinero obtenido, utilizándola además para atraer a nuevas víctimas mediante plataformas digitales.
Un operativo de precisión
La labor investigativa, coordinada entre la SubDDI de Villa Gesell, la DDI de Dolores y la DDI de La Plata, permitió recolectar pruebas testimoniales clave —incluyendo la declaración de la víctima vía videollamada— que facilitaron al Juzgado de Garantías N° 6 de Dolores ordenar allanamientos simultáneos.
En los procedimientos realizados en las propiedades de Pinamar y La Plata, las autoridades incautaron cinco teléfonos celulares, una notebook, una tablet, documentación personal de la joven liberada, una importante cantidad de elementos de índole erótica y una suma que supera los 3,3 millones de pesos y 1.100 dólares en efectivo.
Un detalle que conmocionó a los efectivos durante el procedimiento en La Plata fue el hallazgo de una niña de 9 años, hija de una de las detenidas, quien se encontraba en el lugar. La menor fue inmediatamente puesta bajo el resguardo del Servicio Zonal de Promoción y Protección de Derechos para su contención.
La causa, caratulada como «promoción o facilitación de la prostitución y explotación económica de la prostitución», ha quedado bajo la órbita de la UFI N° 8 de General Madariaga, a cargo del fiscal Walter Mercuri. La justicia bonaerense ahora busca determinar si la red cuenta con más ramificaciones y cuántas otras personas han caído en manos de esta organización delictiva.
