La secretaria general María Laura Torre cruzó al Gobierno nacional tras la amenaza de sanciones por la huelga de este lunes. Denunció que intentan «notificar» por redes sociales y que el Ministerio de Capital Humano no tiene injerencia en las escuelas bonaerenses.
En el marco del paro nacional docente de este lunes, el Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (SUTEBA) cruzó con dureza al Gobierno nacional tras las advertencias del Ministerio de Capital Humano sobre inspecciones y sanciones a quienes adhieran a la medida de fuerza. La secretaria general del gremio, María Laura Torre, calificó los anuncios de la gestión de Javier Milei como “comunicados de apriete” y denunció que pretenden notificar a las entidades sindicales a través de redes sociales en lugar de utilizar canales formales.
La tensión escaló luego de que la cartera conducida por Sandra Pettovello informara que realizaría una “inspección muestral” para exigir un cumplimiento del 75% del servicio educativo, amparándose en la ley que declara a la educación como servicio esencial. Ante esto, Torre replicó que la medida es “absolutamente inconstitucional” y carece de validez legal, recordando que la Nación no tiene facultades ni injerencia para intervenir en el control del presentismo dentro de las escuelas bonaerenses, cuya gestión depende pura y exclusivamente de la Provincia.
Reclamos salariales y pérdida del FONID
Para la conducción sindical, el verdadero motivo detrás de las advertencias es desviar la atención de los problemas de fondo. Torre exigió que el Ejecutivo convoque a la paritaria nacional y denunció un fuerte deterioro en los haberes del sector debido al congelamiento del piso salarial en 500.000 pesos y a la quita del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID). Según detalló la referente gremial, esta última medida implicó una pérdida de unos 300.000 pesos por docente, empujando a los trabajadores al endeudamiento, sumado al recorte en infraestructura escolar, comedores y becas.
