El hecho ocurrió el pasado lunes en el Sanatorio Julio Méndez. El agresor fue descubierto «in fraganti» por sus propios colegas en una habitación del quinto piso. La institución dispuso su despido inmediato y la Justicia investiga el caso.
Un caso de extrema gravedad conmociona al barrio porteño de Caballito. Un enfermero de 50 años, identificado como W.D.P., fue detenido el lunes tras ser acusado de abusar sexualmente de una paciente de 86 años internada en el Sanatorio Julio Méndez. El sospechoso fue sorprendido por otros trabajadores de la institución, quienes dieron aviso inmediato a las autoridades policiales.
El episodio ocurrió cerca de las 15 horas en el centro de salud ubicado sobre la avenida Avellaneda al 500. Según informaron fuentes policiales, personal de la Comisaría Vecinal 6 A acudió al lugar tras una denuncia interna realizada por una supervisora del establecimiento.
El hecho y la detención
El enfermero, que se desempeñaba en el turno de ese día, fue visto en pleno abuso por dos colegas. Ante la gravedad de la situación, fue reducido y detenido en la misma sala de enfermería antes de ser trasladado a sede policial. W.D.P., con domicilio en Mataderos y una trayectoria extensa en diversas instituciones de salud, trabajaba en el Sanatorio Méndez desde enero de este año.
Medidas de la institución
Desde la Obra Social de la Ciudad de Buenos Aires (OBSBA), de la cual depende el sanatorio, confirmaron que el presidente del organismo, Alejandro Amor, dictó una resolución inmediata para dejar sin efecto el contrato del enfermero. Asimismo, la obra social se presentó como querellante en la causa y puso a disposición de la Justicia todos los registros fílmicos y documentación necesaria para esclarecer el hecho.
«Estamos en permanente contacto con la familia de la víctima», aseguraron desde el entorno de la institución, subrayando que un equipo interdisciplinario brinda acompañamiento a los allegados de la paciente, cuya familia había depositado su confianza en el centro médico.
Investigación en curso
La causa recayó en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N.º 11, a cargo de la jueza Paula Pettazi, con la intervención de la Secretaría 133. Mientras avanza la investigación, el entorno médico y social ha expresado su indignación ante la falta de controles previos sobre el perfil del agresor, quien, a pesar de tener una amplia trayectoria en el ámbito sanitario, no contaba con antecedentes penales hasta este suceso.
