Durante mayo la caída estuvo traccionada principalmente por el sector privado, mientras que el sector independiente mostró una leve expansión interanual impulsada por el monotributo.
El empleo asalariado registrado continuó en retroceso durante mayo al mostrar una caída del 0,1% frente al mes anterior, impulsada por una baja de igual magnitud en el sector privado. De acuerdo con los datos de la Secretaría de Trabajo, la pérdida acumulada de puestos formales alcanzó los 337.365 desde noviembre de 2023.
En la comparación mensual, mientras el empleo público se mantuvo estable y el trabajo en casas particulares creció un 0,3%, la ocupación total registrada se redujo en 6.971 puestos. Por su parte, el trabajo independiente experimentó una contracción mensual del 0,2%, afectada por bajas en autónomos y monotributistas sociales, a contramano del monotributo tradicional que sumó aportantes.
El impacto por sectores y la comparación histórica
En términos interanuales, el empleo asalariado cayó un 1,5% (148.500 trabajadores menos), con epicentro en el sector privado (-137.500 puestos) y el sector público (-17.500 puestos). Analistas como Luis Campos señalaron que esta crisis del empleo formal ya supera en magnitud a la registrada entre 2018 y 2019.
A nivel de ramas de actividad, sectores como la Pesca, la Construcción y las Industrias manufactureras reflejaron las principales caídas mensuales, mientras que la Agricultura y la Explotación de minas mostraron subas.
Expectativas moderadamente optimistas
De acuerdo con la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) correspondiente a junio, el empleo privado en grandes empresas volvió a contraerse un 0,1% mensual. Sin embargo, de cara al trimestre julio-septiembre, las expectativas netas de contratación empresariales se ubicaron en un saldo positivo de +1,3%, impulsadas por mejores perspectivas en la Construcción y la Industria manufacturera.
