El Gobierno bonaerense oficializó a sus consejeros titulares y suplentes, sumándose a los recientes nombramientos de la Legislatura. Con más de 200 cargos judiciales sin cubrir, el organismo busca acelerar los concursos para jueces, fiscales y defensores. La oposición en el Senado aún mantiene un asiento vacante por disputas internas.
Axel Kicillof movió sus piezas para dotar de plena operatividad al Consejo de la Magistratura de la provincia de Buenos Aires. A través del Decreto 874/26, el Poder Ejecutivo formalizó la nómina de sus representantes en el órgano encargado de seleccionar magistrados y controlar su desempeño. Esta medida, junto con las recientes designaciones en Diputados y el Senado, marca un paso clave en el intento por destrabar los concursos en un Poder Judicial que arrastra más de 200 vacantes críticas.
La integración del organismo es determinante para el funcionamiento de la Justicia bonaerense, ya que de sus acuerdos dependen las ternas que luego se envían al Gobernador y, finalmente, al Senado para su aprobación. Con los nuevos nombramientos, el Ejecutivo termina de cubrir todos los lugares que le corresponden, fortaleciendo el equipo que ya integra el ministro de Justicia, Juan Martín Mena.
Los nombres elegidos por Kicillof
Los designados como consejeros titulares por el Ejecutivo son:
- Santiago Carlos Pérez Teruel.
- Carlos Lisandro Pellegrini (actual subsecretario de Política Criminal).
- Santiago Eduardo Révora (subsecretario de Asuntos Municipales y referente de La Cámpora).
En cuanto a los representantes suplentes, el Decreto oficializó a:
- Gabriela Demaria.
- Ana Laura Ramos.
- Gustavo Alberto Gamino.
El panorama en la Legislatura
Las definiciones del Gobernador se producen tras una intensa semana de movimientos legislativos:
- Diputados: Designó al oficialista Mariano Cascallares como titular y a Sofía Vannelli (Frente Renovador) como suplente.
- Senado: Avanzó con la incorporación de Sergio Berni y Fernando Coronel (oficialismo), y de la libertaria María Luz Bambaci (oposición).
Sin embargo, persiste un bloqueo en la Cámara alta: el último lugar reservado a la oposición permanece vacante. La falta de consenso entre el PRO y La Libertad Avanza impide, por ahora, una integración total del Consejo, transformándose en el último nudo político a desatar.
Desafíos ante una Justicia con falta de personal
La importancia de esta recomposición radica en la urgencia de cubrir las vacantes de juzgados, tribunales y fiscalías, además de la compleja situación en la Suprema Corte provincial. Si bien durante la gestión de Kicillof se han confeccionado más de 600 ternas, el ritmo de designaciones definitivas se ha visto ralentizado por la parálisis en el tratamiento legislativo de los pliegos y las pujas partidarias.
Ahora, con la estructura técnica del Consejo casi completa, la expectativa está puesta en si el oficialismo y la oposición podrán dejar de lado las disputas por los lugares restantes para enfocarse en la necesaria renovación del mapa judicial bonaerense.
