Con el respaldo prioritario de la Casa Rosada, el oficialismo busca los consensos necesarios para avanzar en un plenario clave, mientras crecen los cruces con la oposición y referentes políticos por el alcance de la normativa.
El oficialismo convocó para este martes a un plenario de las comisiones de Defensa, Legislación Penal y Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados con el propósito de avanzar en la firma del dictamen del proyecto de Defensa de la Soberanía Nacional impulsado por el presidente Javier Milei. La iniciativa llega a esta instancia con modificaciones sustanciales acordadas tras los planteos formulados por los bloques dialoguistas y las observaciones realizadas por Estados Unidos respecto al impacto de la norma sobre sus empresas energéticas. Las negociaciones, coordinadas por la diputada libertaria Silvana Giudici, buscan asegurar los apoyos necesarios para consolidar una mayoría antes de llevar el texto al recinto.
Entre los principales puntos de conflicto que motivaron las revisiones se encuentran las sanciones contempladas para las compañías asociadas a proyectos hidrocarburíferos en la Cuenca Malvinas —como el caso de la iniciativa Sea Lion—, cuyas restricciones ahora se delimitarían para contemplar los reclamos diplomáticos canalizados a través de la administración estadounidense. Asimismo, frente a los reparos sobre las facultades del Consejo de Seguridad, el Ejecutivo aceptó incorporar una Comisión Bicameral para el seguimiento y control de sus decisiones en un plazo de 48 horas, al tiempo que se prevé excluir expresamente a periodistas, investigadores y diplomáticos de las penalizaciones estipuladas para la injerencia extranjera y desinformación.
Pese a los intentos del oficialismo por consensuar el articulado —cuya prioridad fue ratificada públicamente por el asesor presidencial Santiago Caputo—, sectores opositores como el bloque Argentina Federal adelantaron su rechazo al considerar que la normativa mezcla la causa Malvinas con reformas de seguridad interior y defensa que ameritaban un debate independiente. En paralelo, referentes de distintas terminales políticas, incluida la vicepresidenta Victoria Villarruel, volvieron a fijar postura sobre la reivindicación soberana, marcando el pulso de un debate parlamentario que promete una jornada decisiva en la Cámara baja.
