Luego del crimen, el acusado fue detenido. Según precisaron los investigadores, tenía un pedido de captura por otro homicidio.
La autopsia preliminar realizada al cuerpo de Aylen Rocío Núñez (27) confirmó que la joven murió tras recibir un disparo a corta distancia en el cuello, que le atravesó la carótida y la yugular. Los peritos de la Policía Científica intentan recuperar el proyectil, que no tuvo orificio de salida, para determinar si fue disparado por alguno de los dos revólveres —calibre .32 y .38— secuestrados en la escena del crimen, ocurrido en el barrio Las Heras de Mar del Plata.
El femicidio fue cometido por la pareja de la víctima, identificada como José Cejas Urbistondo, quien atacó a la joven en la vereda a pocos metros de la vivienda que compartían. Tras un llamado al 911, la Policía montó un operativo y logró interceptarlo luego de una breve persecución. Allegados a la víctima revelaron que la pareja llevaba cinco meses de convivencia marcados por agresiones previas, e indicaron que Rocío había perdido un embarazo recientemente a causa de la violencia sufrida.
Además de quedar imputado por el femicidio, se supo que Urbistondo tenía un pedido de captura vigente por un homicidio criminis causa y robo agravado, vinculado a un violento asalto cometido a mediados de diciembre del año pasado en un corralón, donde un trabajador fue asesinado de un disparo en la cara.
