Los sospechosos detenidos este sábado último serán indagados hoy por el juez Jorge Rodríguez. Un informe reservado detalla sus roles y vínculos con los protagonistas de la causa.
El Juzgado Federal N°2 de Morón, encabezado por el juez Jorge Rodríguez y el secretario Ignacio Calvi, indaga este lunes a cuatro nuevos sospechosos detenidos en el marco de la causa que investiga el triple femicidio narco de Florencio Varela —las muertes de Morena Verdi, Brenda del Castillo y Lara Gutiérrez, ocurridas el 19 de septiembre de 2025, junto con la privación ilegítima de la libertad sufrida por las víctimas como presunta venganza por el robo de droga—. Los imputados, identificados como Ramiro Luis Mansur, Verónica Emilce Chieto, María Inés Olivera y Eugenia Quispe Gallardo, fueron capturados por la DDI de La Matanza de la Policía Bonaerense tras una minuciosa investigación que incluyó intervenciones telefónicas y filmaciones de inteligencia en la Villa 1-11-14 del Bajo Flores.
De acuerdo con un informe reservado que permanece bajo secreto de sumario, los cuatro sospechosos integran en mayor o menor medida la banda de traficantes que protagonizó el caso, ya sea como miembros plenos o como parte de una red de apoyo logístico. Varios testimonios previos de otros detenidos habían señalado a un tal “Ramiro” como el responsable de entregar ropa limpia a dos de los sospechosos clave tras el crimen: Tony Janzen Valverde, alias “Pequeño J”, y David Morales Huamani, conocido como “El Loco David”. Así, los investigadores llegaron a Ramiro Luis Mansur, un hombre de 51 años oriundo del Barrio Illia y ex monotributista con antecedentes penales, ya que en 2015 el fiscal Guillermo Marijuan lo había imputado por integrar una banda narco que operaba en la avenida Riestra del Bajo Flores y tenencia ilegal de armas, causa por la cual fue condenado en diciembre de 2018 a tres años de prisión en suspenso por el Tribunal Federal N°6. Para la Justicia, Mansur integraba la segunda línea de la organización, proveyendo vehículos a Morales Huamani.
Dentro del grupo de detenidos también figura María Inés Olivera, una jubilada de 70 años señalada como presunta prestanombres, quien habría aportado su identidad para registrar líneas telefónicas, tarjetas SUBE y billeteras virtuales a nombre de Mansur, y a quien se le incautó una pistola de 9 milímetros en su domicilio. Por su parte, Verónica Emilce Chieto, de 36 años y oriunda de Quilmes, es la pareja de Bernabé Mallón, alias “El Tío”, un supuesto encargado de logística que ya se encuentra preso y procesado en el expediente. El cuarto arresto recayó sobre Eugenia Quispe Gallardo, acusada de ser una mula de droga vinculada a “Pequeño J” y quien fue detenida en Florencio Varela en posesión de una carta de amor firmada como “la gorda” y dirigida a Janzen Valverde, un escrito que nunca llegó a enviar pero cuyo hallazgo y posterior filtración desató un fuerte frente de polémica procesal.
La difusión de la carta generó malestar en la defensa técnica de “Pequeño J”. El abogado Lucas Contreras Alderete anunció que presentará un escrito formal en el Juzgado Federal N°2 de Morón para frenar la incorporación del documento al expediente, al considerar inaceptable que se utilicen filtraciones selectivas con el expediente bajo reserva para manipular a la opinión pública y ejercer presión indebida sobre la situación procesal de su defendido. Mientras los investigadores evalúan el impacto real de estos elementos en el rumbo de la causa, los cuatro acusados enfrentan hoy sus respectivas indagatorias para esclarecer sus responsabilidades directas en la trama criminal.
