Aunque la tasa de pobreza se redujo, principalmente gracias al impacto de las transferencias estatales, las privaciones que afectan a las infancias siguen siendo críticas y afectan su desarrollo.
Un reciente informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la UCA reveló que el 37,5% de los niños y adolescentes tuvo dificultades para adquirir ropa o calzado por motivos económicos durante el último año. La cifra evidencia que la privación material en las infancias va mucho más allá de la alimentación y la vivienda, comprometiendo aspectos esenciales para la integración social y el desarrollo.
Principales datos del informe
El estudio detalla una serie de privaciones y problemáticas que atraviesan los menores en el país:
- Aprendizaje y sociabilidad: El 36,8% presentó problemas en el aprendizaje escolar, el 27,3% experimentó dificultades para hacer amigos y el 18,1% atravesó situaciones de malestar emocional.
- Brecha social: La imposibilidad de acceder a vestimenta encabeza las privaciones, afectando al 58,3% de los niños en niveles socioeconómicos muy bajos, frente al 17,8% registrado en el sector medio alto.
- Evolución de la pobreza: Tras alcanzar un máximo histórico del 70,4% en 2024, la pobreza infantil se ubicó en el 42,5% y la indigencia en el 9,5%.
El peso de las transferencias estatales
El relevamiento subraya que la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Tarjeta Alimentar explicaron más del 90% de la reducción en la pobreza infantil y hasta el 98% en la disminución de la indigencia. Sin estas ayudas, la indigencia infantil se duplicaría, pasando del 9,5% al 16,4%.
No obstante, la UCA advierte que la distancia entre los ingresos de los hogares pobres y la Canasta Básica Total se mantuvo sin grandes cambios, y que la calidad del empleo adulto, los hogares monomarentales y la residencia en la región del NEA continúan siendo los principales factores que multiplican el riesgo de vulnerabilidad.
