El Gobierno bonaerense repudió las declaraciones de Carlos Pirovano, quien cuestionó las limitaciones horarias para menores en producciones audiovisuales. Desde la COPRETI recordaron que el trabajo infantil es un delito y defendieron la prioridad del derecho a la educación y el juego sobre cualquier lógica de mercado.
La reciente comparecencia del presidente del INCAA, Carlos Pirovano, ante el Congreso derivó en un fuerte cruce institucional con el gobierno de la provincia de Buenos Aires. Tras afirmar que las restricciones actuales para el trabajo infantil en el cine atentan contra la «competitividad» de la industria, las autoridades bonaerenses salieron al cruce, reafirmando que el Estado debe ser el garante innegociable de los derechos de las infancias por encima de los intereses productivos.
La controversia se originó el 23 de junio en la Comisión de Cultura de Diputados, donde Pirovano puso como ejemplo el caso de Uruguay, sugiriendo que allí las jornadas laborales permitidas para menores son más extensas y que Argentina debería seguir ese camino para atraer rodajes. La respuesta desde el ámbito provincial no tardó en llegar: la Comisión Provincial para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil (COPRETI) calificó las expresiones como «desafortunadas» y advirtió sobre el desconocimiento de las leyes nacionales vigentes.
«En la República Argentina, el trabajo infantil está prohibido y constituye un delito. La realización de actividades artísticas es una excepción, pero queda bajo resguardo del Estado», subrayaron desde la cartera de Trabajo provincial.
Los puntos del conflicto
- La normativa vigente: Se recordó la Ley N° 26.390, que prohíbe el trabajo infantil y adolescente, estableciendo límites claros para proteger el desarrollo psicofísico de los menores.
- Interés superior vs. competitividad: La Provincia enfatizó que la participación de niños en producciones artísticas no puede estar regida por la rentabilidad de la industria, sino por el respeto al derecho a la educación, la recreación y el juego.
- Rol del Estado: El gobierno bonaerense sostuvo que la limitación horaria que regula la COPRETI es una herramienta necesaria para asegurar el «ejercicio real y efectivo» de los derechos protegidos por convenios internacionales como los de la OIT y la Convención sobre los Derechos del Niño.
Repudio de los sectores artísticos
La postura de la Provincia fue acompañada por la Asociación Argentina de Actores y Actrices, que también cargó contra Pirovano por lo que consideraron un «profundo desconocimiento» de las leyes de protección integral. Para las autoridades bonaerenses, no existe argumento económico que justifique vulnerar las garantías básicas de los niños, y calificaron como un retroceso peligroso cualquier intento de flexibilizar los regímenes de protección bajo el pretexto de atraer inversiones cinematográficas.
