Se vienen los aumentos confirmados para el noveno mes del año que impactarán en los bolsillos, mientras el Gobierno aún debe definir la actualización en tarifas de luz, gas y combustibles.
Septiembre comenzará con una nueva batería de aumentos que impactarán de lleno en los bolsillos de los consumidores y sumarán presión al Índice de Precios al Consumidor (IPC) que elabora el Indec. Entre los incrementos ya confirmados se encuentran los contratos de alquileres que aún se rigen por la antigua ley, los cuales registrarán una actualización del 35,52% regidos por el Índice de Contratos de Locación (ICL).
A esto se suman las cuotas de los colegios privados bonaerenses con subvención estatal, que aumentarán un 2,5%, y las principales empresas de medicina prepaga, que aplicarán subas de hasta un 2,5% tanto en sus cuotas mensuales como en los copagos correspondientes debido al encarecimiento de insumos y servicios de salud.
El transporte público metropolitano también encarará modificaciones significativas desde los primeros días del mes. Las líneas de colectivos que circulan en el Gran Buenos Aires y la Ciudad sufrirán alzas del 4,7% y del 4,1%, respectivamente, ubicando el boleto mínimo en $1158,97 para la provincia y en $887,99 para CABA. En sintonía, la tarifa del subte trepará a $1753, mientras que el servicio de trenes concretará el último tramo de su esquema escalonado, elevando el boleto mínimo a $480 para aquellos usuarios que cuenten con la tarjeta SUBE registrada.
El cuadro tarifario se completa con un incremento del 4,1% en los peajes porteños de autopistas como la 25 de Mayo, Perito Moreno e Illia, sumado a subas promedio del 2,5% en las facturas de internet, cable y telefonía. En paralelo, el Gobierno todavía debe definir la actualización pendiente en las tarifas de luz y gas, así como resolver si aplicará modificaciones en el impuesto a los combustibles líquidos que inciden de forma directa en los surtidores de todo el país.
