La historia del lugar se remonta a la década de 1930 con la llegada de inmigrantes. Hoy, sus senderos de montaña y la restricción vehicular permanente desde 1996 lo convierten en un rincón único de las Sierras Grandes.
A 118 kilómetros de la capital provincial se encuentra La Cumbrecita, una localidad enclavada en el Valle de Calamuchita, dentro de las Sierras Grandes de Córdoba. Los datos oficiales del Censo Nacional marcan una población estable de 748 habitantes, lo que contrasta fuertemente con los 500.000 visitantes anuales que recibe este enclave turístico. Su aspecto remite de manera directa a una aldea de montaña de Europa Central, una identidad arquitectónica y paisajística que comenzó a gestarse en los años treinta gracias a la impronta de inmigrantes y de la familia Cabjolsky.
Uno de los sellos distintivos de la localidad es su estricto esquema de movilidad urbana implementado en 1996, el cual convirtió a La Cumbrecita en el único pueblo totalmente peatonal del país. Los visitantes tienen la obligación de dejar sus automóviles en una playa de estacionamiento ubicada en la entrada para continuar el recorrido a pie. Esta dinámica permite explorar en plenitud sus calles de ripio, antiguos edificios de estilo alpino y senderos naturales que se internan entre bosques de coníferas, arroyos cristalinos y cascadas. Entre los principales atractivos al aire libre sobresalen el Sendero La Reserva, el trayecto hacia la Cascada Escondida y la exigente subida al cerro Wank, ideal para obtener vistas panorámicas del valle bajo la recomendación de marchar acompañados por guías profesionales.
