Un informe de CAME detalló que las vacaciones de invierno sufrieron una fuerte contracción frente a los registros anteriores, marcada por el predominio de las escapadas cortas y un consumo muy moderado en los principales destinos.
De acuerdo con un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la Provincia de Buenos Aires registró su peor receso invernal desde 2021 durante el período comprendido entre el 17 y el 26 de julio, movilizando a tan solo 296.000 turistas.
Esta cifra marca caídas interanuales significativas: un 21,2% menos que en 2025, un 14,3% menos que en 2024, un 31,1% menos que en 2023 y un 24,8% menos que en 2022, posicionándose como el peor registro de las últimas cuatro temporadas a pesar de que a nivel nacional se incrementó la cantidad de viajeros.
El impacto estuvo condicionado por una situación económica restrictiva, la preferencia por escapadas cortas y reservas de último momento, e incluso la coincidencia parcial con el Mundial de Fútbol y la final disputada por Argentina y España.
Si bien la segunda semana mostró un repunte con 201.000 turistas frente a los 95.000 de la primera, la ocupación en la Costa Atlántica quedó por debajo de las expectativas. Los mayores niveles de ocupación se concentraron en destinos del interior como San Pedro (90%) y Tapalqué (82,5%), mientras que centros tradicionales como Mar del Plata alcanzaron un 45% y partidos como Pinamar llegaron al 52,5%.
