El atacante utilizó un rifle de caza que robó de la casa de sus abuelos. Tras el violento episodio, la Justicia ordenó la detención de sus padres y familiares directos.
Un violento episodio de inseguridad escolar sacudió este martes a la provincia occidental turca de Manisa, donde un adolescente de 15 años abrió fuego de manera indiscriminada frente al Instituto Vocacional y Técnico Anatólico Inci Uzmez, situado en el distrito de Turgutlu. Como resultado de la agresión, once estudiantes resultaron heridos —dos de ellos en estado crítico— antes de que el atacante intentara escapar a pie y fuera interceptado y reducido a los pocos minutos por las fuerzas de seguridad.
Según los primeros informes policiales y declaraciones de funcionarios del gobierno, el alumno de noveno grado sustrajo un rifle de caza de la vivienda de sus abuelos para perpetrar el ataque. La gravedad del caso llevó a que el ministro de Justicia, Akın Gürlek, confirmara la detención inmediata de los padres y del abuelo del menor bajo el cargo de negligencia y por haber permitido el acceso al arma de fuego. En paralelo, las autoridades nacionales dispusieron la suspensión de las clases en el establecimiento y el envío de inspectores para determinar si el estudiante sufría acoso escolar o cuáles fueron los motivos reales detrás de la agresión.
Este nuevo atentado ocurre de manera insólita apenas 24 horas después de que los ministerios de Educación e Interior pusieran en marcha un riguroso protocolo de seguridad para el ciclo lectivo 2026-2027, el cual incluyó el despliegue de miles de supervisores y policías en las inmediaciones de los colegios tras otros dos trágicos tiroteos registrados a comienzos de año. Mientras la oposición vuelve a cuestionar la masiva circulación de armas ilegales en el país, el Consejo de Radio y Televisión (RTÜK) dictó una prohibición estricta de difusión en los medios para preservar el curso de la investigación judicial.
