Consultoras privadas registraron un incremento del 1% semanal en las góndolas de consumo masivo, quebrando la paz cambiaria del mes anterior. El Gobierno apuesta al congelamiento de combustibles dispuesto por YPF por 45 días como el principal dique de contención para mantener la inflación general por debajo del 2,5%.
La carrera por consolidar la tendencia bajista de los precios minoristas sumó una señal de alerta en el arranque del segundo trimestre. Luego de que el INDEC convalidara una desaceleración en abril que ubicó al Índice de Precios al Consumidor (IPC) en un 2,6%, los relevamientos de alta frecuencia de las principales consultoras privadas encendieron luces amarillas al detectar una aceleración en el rubro de alimentos y bebidas durante la segunda semana de mayo. El repunte de la inflación en consumo masivo mete presión sobre la inflación núcleo, obligando al equipo económico a descansar en las tarifas y los precios regulados —particularmente en la tregua de los combustibles— para evitar un rebote del índice general.
De acuerdo con las mediciones de la consultora Analytica, la segunda semana del mes cerró con un incremento del 1% en alimentos y bebidas comercializados en cadenas de supermercados de todo el país, elevando el promedio de las últimas cuatro semanas para ese segmento al 2%. Pese a esta dinámica, la firma mantiene una proyección para el nivel general de mayo en torno al 2,4%, lo que significaría una leve caída intermensual de 0,2 puntos porcentuales. En la misma sintonía, EconViews detectó idéntica suba semanal del 1% en su propia canasta de supermercados, impulsada centralmente por el salto estacional en verduras (2,3%) y carnes (1,4%), consolidando un acumulado mensual del 1,5% para este indicador específico.
El comportamiento del índice general de los próximos meses estará condicionado por el arrastre de los regulados. En el cuatrimestre previo, las subas en Transporte (4,4%), Educación (4,2%) y Comunicación (4,1%) explicaron un tercio de la inflación nacional. En ese marco, la decisión estratégica del presidente de YPF, Horacio Marín, de aplicar un único ajuste del 1% a mediados de mayo y activar un «buffer de precios» para congelar las naftas y el gasoil por 45 días operará como el gran amortiguador del índice. La medida busca blindar los surtidores locales frente a la fuerte volatilidad del petróleo a nivel internacional por los conflictos en Medio Oriente.
Hacia adelante, las proyecciones anuales que manejan los analistas del mercado se estabilizaron en un 30%, cifra que coincide con el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central. Desde la consultora Invecq advierten que el promedio mensual de lo que va de 2026 corre al 2,5% y que, para cumplir con la meta del 30% en diciembre, el IPC general debería perforar el piso actual y descender a un promedio de 1,9% mensual a partir de mayo. Si bien consideran factible el cumplimiento de la meta oficial, el horizonte sigue condicionado a que el Gobierno logre coordinar el nuevo esquema de aumentos programados en los trenes y colectivos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) sin que estos terminen espiralizando el resto de los costos de la economía.
EL COMPORTAMIENTO DE LOS PRECIOS EN MAYO:
- Alimentos en alza: Subieron un 1% en la segunda semana según Analytica y EconViews. Verduras y carnes encabezan los aumentos en góndola.
- El ancla de YPF: La petrolera estatal aplicó un aumento del 1% y mantendrá los precios congelados por 45 días para evitar el traslado de la crisis internacional del crudo.
- La meta del 30%: Para lograr el objetivo anual estimado por el Banco Central, la inflación mensual debería converger hacia el 1,9% en el segundo semestre.
- Regulados bajo la lupa: El transporte público en el AMBA y los servicios de comunicación continúan presionando sobre la estructura del índice general.
