El living de casa vuelve a ser el epicentro de la pasión argentina. Ante el inicio de la Copa del Mundo, los hinchas preparan la previa y el plato principal, enfrentando presupuestos renovados para los clásicos gastronómicos. Aquí, el desglose de lo que hay que invertir para seguir al equipo de Scaloni.
Con la fiebre mundialista en marcha, el consumo en los hogares se prepara para su pico máximo. Según datos de la consultora Focus Market, la gran mayoría de los argentinos optará por seguir los partidos en familia o con amigos, transformando el asado y la picada en los protagonistas indiscutidos de cada encuentro. Sin embargo, llenar la mesa en este Mundial 2026 exige una planificación financiera precisa, con costos que reflejan el impacto de la inflación acumulada en los últimos años.
Organizar un asado para cuatro personas requiere hoy un desembolso base de $27.385. Este presupuesto contempla exclusivamente medio kilo de asado, vacío, pechito de cerdo y pollo, dejando de lado los costos de achuras, ensaladas y, por supuesto, las bebidas. Por otro lado, la infaltable picada —que suele acompañar la antesala o el entretiempo— tiene un valor promedio de $49.000 para tres personas, aunque las versiones elaboradas para cuatro pueden variar entre los $35.000 y $60.000, dependiendo de la selección de fiambres y quesos.
La combinación de ambas tradiciones —una picada previa y un asado central— eleva el costo total del encuentro a $76.385 por grupo, sin considerar el gasto en bebidas. Esta cifra representa un reflejo del consumo actual, donde la búsqueda de «tablas» y elementos para el asado en plataformas como Mercado Libre alcanzó niveles récord en mayo, con más de 200.000 búsquedas registradas.
Más allá de la comida: el costo tecnológico El gasto no se agota en la mesa. Muchos hinchas han aprovechado la previa del Mundial para renovar sus dispositivos, enfrentando una realidad de precios muy distinta a la de 2022. Un televisor de 32 pulgadas, que hace cuatro años costaba unos $58.000, hoy se ubica en los $434.150, marcando un incremento acumulado del 648%. En el caso de los modelos más grandes, de 50 o 55 pulgadas, el desembolso alcanza los $955.000, evidenciando el esfuerzo económico que implica para muchos argentinos actualizarse para vivir el torneo con la mejor calidad de imagen.
