Tras meses de recorridas por el interior y la incorporación de estructuras como el Movimiento Evita, el gobernador bonaerense busca ordenar su espacio político frente a un peronismo en reconfiguración.
El gobernador bonaerense Axel Kicillof encabezará este sábado en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) de Villa Domínico, en Avellaneda, el cierre del Plenario Federal del Movimiento Derecho al Futuro (MDF). Tras meses de recorridas por el interior del país, encuentros con dirigentes peronistas y la reciente incorporación de espacios territoriales como el Movimiento Evita, el mandatario busca consolidar una estructura de carácter nacional que sirva como alternativa al gobierno de Javier Milei. Si bien desde su entorno aclaran que la prioridad para este año es el armado político y de gestión —postergando la discusión de candidaturas formales para 2027—, el evento funcionará como una demostración de fuerza y autonomía dentro del peronismo.
La estrategia del MDF se estructuró en dos fases: primero, ordenar la representación en los 135 municipios bonaerenses mediante plenarios seccionales, y posteriormente abrir el juego a las provincias bajo una conducción unificada que evite la dispersión de sellos locales. El plenario de este sábado contará con diez comisiones temáticas enfocadas en educación, salud, trabajo, producción, seguridad y justicia, entre otras áreas, donde debatirán intendentes, legisladores, gremialistas y delegaciones del interior. La jornada concluirá con un discurso central de Kicillof, quien busca posicionarse como referente de un espacio federal amplio, aun cuando en el horizonte peronista persisten incógnitas como la situación judicial de Cristina Kirchner y los cruces por las sucesiones locales.
En paralelo a la proyección nacional, el armado de Kicillof convive con las disputas internas por su sucesión en la provincia de Buenos Aires, donde dirigentes como Jorge Ferraresi ya comenzaron a mostrar aspiraciones territoriales. La elección de Avellaneda como epicentro del acto otorga centralidad a uno de los distritos clave de la puja bonaerense, desafiando al gobernador a sostener la cohesión interna bajo un mismo paraguas político. Con la incorporación de nuevas terminales sociales y sindicales, el MDF se afianza como herramienta de poder, obligando a Kicillof a equilibrar su despliegue nacional con la contención de los distintos actores que integran su coalición.
