Inicialmente se investigaba un aparente suicidio, pero los resultados preliminares de la autopsia revelaron golpes y signos de abuso, cambiando el rumbo de la causa.
Una niña de 11 años, identificada como Nerea Geraldine Pereira, fue hallada sin vida durante la madrugada en una vivienda ubicada en la localidad bonaerense de Berazategui. El hecho se conoció a partir de un llamado al 911 que alertó a la policía, la cual constató el fallecimiento de la menor luego de que su abuela la encontrara ahorcada en el sector del baño del domicilio.
Si bien las primeras hipótesis apuntaban hacia un presunto suicidio, la causa dio un giro radical tras conocerse el informe preliminar de la autopsia. Los peritos forenses detectaron que el cuerpo presentaba lesiones compatibles con golpes en la espalda, hemorragias internas y signos que podrían evidenciar un abuso sexual de antigua data, encendiendo las alarmas de los investigadores judiciales.
A raíz de estos hallazgos, la fiscal Gabriela Mateos, titular de la UFI N° 3 de Berazategui, ordenó allanamientos de urgencia que derivaron en la detención de cuatro familiares directos de la víctima: su madre, su abuela y dos tíos maternos. La causa fue recaratulada bajo la figura de abandono de persona seguido de muerte, mientras se continúan profundizando las pericias para esclarecer las circunstancias previas al trágico desenlace.
