El implicado fue cercado por el anillo digital del municipio tras protagonizar dos nuevos robos comando en Villa Ariza y Las Cabañas. El sospechoso intentó escapar a toda velocidad a bordo de un automóvil robado que alternaba patentes falsas para despistar a las patrullas. Secuestraron un arsenal en su aguantadero.
Una espectacular persecución policial que se extendió por más de quince cuadras por el centro de Ituzaingó culminó con la desarticulación parcial de la peligrosa «banda del ariete», una organización criminal que mantenía en vilo a los vecinos de la zona oeste del Conurbano. Tras un exhaustivo seguimiento de las cámaras de monitoreo del anillo digital municipal, efectivos de la Policía de la Provincia de Buenos Aires lograron interceptar el automóvil Volkswagen Polo azul utilizado por los delincuentes para cometer una seguidilla de robos comando bajo la modalidad de falsos allanamientos. El operativo derivó en la captura de Lautaro Oscar Moreno (23), sindicado como el conductor de la banda, y en el secuestro de un arsenal de armas de fuego oculto en una vivienda donde el sospechoso pretendió refugiarse tras abandonar el vehículo en la vía pública.
La banda delictiva había adquirido notoriedad nacional el pasado jueves tras perpetrar un violento asalto en una propiedad ubicada en la intersección de las calles Posta de Pardo y Ratti. En aquella oportunidad, los malvivientes simularon un procedimiento judicial y derribaron el acceso a la vivienda, un episodio que despertó fuerte polémica vecinal por la falta de asistencia a la víctima pese a la activación de alarmas comunitarias. Lejos de replegarse, los delincuentes continuaron con su raid criminal en los días posteriores: el lunes atacaron una propiedad en el barrio Villa Ariza y pocas horas más tarde repitieron la operatoria criminal en el sector residencial de Las Cabañas, utilizando siempre el mismo rodado para asegurar su huida.
La clave para desbaratar el plan de escape consistió en el rastreo técnico del automóvil. Los investigadores determinaron que la organización sustraía chapas patentes de otros vehículos de la zona para cambiarlas diariamente en el Polo azul, intentando burlar las alertas policiales. No obstante, las características morfológicas del coche ya estaban cargadas en el sistema de detección del municipio. El auto fue divisado estacionado en la esquina de Pringles y Bagnat; al percatarse de la llegada de las patrullas, Moreno aceleró a fondo y dio inicio a una veloz huida que concluyó en el cruce de Ratti y San Isidro, donde el conductor abandonó el coche con el motor en marcha y continuó su escape a pie, dejando en el interior bolsos con indumentaria listos para abandonar el distrito.
Ante la inminencia de la fuga definitiva, el fiscal Lucio Rivero, titular de la UFI Descentralizada N° 2 de Ituzaingó, junto a su secretario Federico Lompizano, ordenaron tres allanamientos de urgencia en fincas linderas localizadas sobre las calles San Fernando al 1700, Pérez Quintana al 2500 y González Chávez al 1300. Fue en esta última dirección donde las fuerzas de seguridad lograron reducir y esposar a Moreno. En el interior del inmueble requisado, los agentes incautaron cinco armas de fuego de grueso calibre y más de treinta municiones aptas para el disparo. Los peritos informaron además que el Volkswagen Polo azul poseía un pedido de secuestro activo por robo calificado, denunciado el pasado 2 de febrero en la ciudad de La Plata.
Moreno quedó alojado en una dependencia policial y la fiscalía ya solicitó formalmente su detención al Juzgado de Garantías N° 4 del Departamento Judicial de Morón. El joven de 23 años enfrenta una dura acusación penal que incluye los delitos de encubrimiento agravado, desobediencia a la autoridad, robo agravado por el uso de arma de fuego en poblado y en banda, y portación ilegal de arma de fuego de uso civil. En paralelo, los gabinetes criminológicos de la Jefatura Departamental continúan analizando las pruebas dactilares halladas en el coche para localizar y detener a los restantes integrantes de la banda de asaltantes.
