Esta tarde, en la comisión de Labor Parlamentaria, La Libertad Avanza buscará postergar la sesión convocada para este jueves. El peronismo busca avanzar con la interpelación del jefe de Gabinete por denuncias de enriquecimiento ilícito, mientras los bloques dialoguistas exigen definiciones urgentes.
La tensión política se traslada hoy al Senado de la Nación, donde se definirá la agenda parlamentaria inmediata. Bajo la conducción de Victoria Villarruel, la reunión de Labor Parlamentaria a las 18:00 será el escenario de un duelo estratégico: el oficialismo intentará aplazar la sesión por una semana para proteger a Manuel Adorni, mientras la oposición presiona para someterlo a una interpelación oficial.
CUERPO DE LA NOTA: La maniobra del bloque oficialista cuenta con el respaldo de sectores aliados que, aunque manifiestan cansancio por los cuestionamientos patrimoniales que rodean al funcionario, aún no se han plegado totalmente a la oposición más dura. Según trascendió, el PRO y la Unión Cívica Radical estarían dispuestos a otorgar una semana de plazo a la espera de una resolución política, pero advirtieron que, de persistir la crisis, no dudarán en votar una moción de censura.
Por el lado del peronismo, el objetivo es lograr el tratamiento sobre tablas de su proyecto de interpelación. No obstante, las cuentas son ajustadas: con 34 votos garantizados —sumando apoyos de Convicción Federal, senadores santacruceños, Provincias Unidas y monobloques provinciales—, el bloque peronista aún no alcanza los dos tercios necesarios para imponerse en el recinto.
En medio de esta incertidumbre, el propio Manuel Adorni buscó calmar las aguas enviando una misiva formal a la vicepresidenta Victoria Villarruel. En ella, confirmó su asistencia al Senado para el próximo 2 de julio, fecha en la que presentará su informe de gestión N° 146 en cumplimiento del artículo 101 de la Constitución Nacional. Esta jugada del jefe de Gabinete busca desplazar el foco de la polémica actual hacia una presentación institucional, aunque la oposición insiste en que las explicaciones sobre su patrimonio deben darse antes y bajo un formato de interpelación directa.
