El mercado de autos nuevos sufrió una retracción interanual superior al 30% en las operaciones mediante crédito. Por primera vez en la historia, las financieras de marca desplazaron a los planes de ahorro como el método más elegido por los compradores.
La industria automotriz argentina atraviesa un período de marcada desaceleración. Según datos de ACARA, en mayo de 2026, las ventas de vehículos 0 km financiadas cayeron un 30,6% respecto al año anterior, alcanzando apenas las 18.858 unidades. El fenómeno refleja el impacto de las altas tasas de interés sobre el poder adquisitivo y la prudencia financiera de los consumidores.
Durante el quinto mes del año, el 43,9% de las operaciones totales se realizó mediante algún instrumento crediticio, manteniendo niveles de participación similares a los meses previos, pero con una caída mensual del 14,1%. Un dato histórico que arrojó el reporte es el cambio en la preferencia de los usuarios: en el acumulado anual, las financieras de marca captaron el 43% de las ventas, relegando al plan de ahorro al segundo puesto con un 42%. El financiamiento bancario tradicional, afectado por la falta de subsidios, se mantiene en un marginal 13%.
Peugeot lidera el ranking de mayor volumen de comercialización mediante financiación con un 75% de sus operaciones, seguida por Fiat (71%) y Citroën (70%). A pesar de la crisis, el informe de ACARA destaca que los niveles de morosidad se mantienen controlados, lo que permite sostener la oferta de créditos, aunque bajo parámetros de mayor prudencia por parte de las entidades bancarias y terminales.
Por otro lado, el mercado de vehículos usados muestra un escenario aún más complejo, con una baja interanual del 33,7% en las operaciones financiadas. Apenas el 5,7% de las transferencias de usados se concretaron mediante este canal, evidenciando una caída significativa frente a los promedios históricos del sector.
Hacia el segundo semestre
Los analistas del sector sostienen que la recuperación dependerá de la evolución de las tasas de interés y de la capacidad de las automotrices para ofrecer líneas con subsidios. La digitalización de procesos y la simplificación del acceso al crédito aparecen como las herramientas principales que las concesionarias implementan para intentar reactivar el volumen de ventas frente a una demanda que se mantiene cautelosa.
