La nueva edición de la muestra desembarcó en la antigua fábrica Alpargatas de Barracas bajo el concepto de “Alquimia”. Son 42 espacios intervenidos sobre 5.700 metros cuadrados, con propuestas que combinan patrimonio industrial, arquitectura y diseño contemporáneo.
El histórico Palacio Molina, en el barrio porteño de Barracas, se convirtió en el escenario de una nueva edición de Casa FOA, que este año celebra sus 41 años de trayectoria con una propuesta que pone en diálogo la arquitectura de fines del siglo XIX con las tendencias actuales del diseño de interiores.
La edición número 42 de la muestra reúne 42 espacios intervenidos sobre una superficie de 5.700 metros cuadrados, dentro de la antigua sede 1 de la fábrica Alpargatas, construida en 1885.
Bajo el concepto de “Alquimia”, la exposición abrió sus puertas el 1° de octubre y podrá visitarse hasta el 1° de noviembre. La propuesta, además, forma parte del calendario oficial del Mes del Diseño y la Arquitectura de la Ciudad de Buenos Aires, lo que suma un marco institucional a la muestra.
El edificio elegido ocupa un lugar central dentro del recorrido. Su estructura conserva muros de mampostería de nueve metros de altura, columnas de hierro de fines del siglo XIX, vigas recuperadas y un emparrillado de madera, elementos que mantienen presente el pasado industrial del lugar.
El Palacio Molina como parte de la propuesta
En esta edición, el edificio no funciona simplemente como escenario para las intervenciones. Su arquitectura histórica se convierte en uno de los puntos centrales de la experiencia.
El concepto de “Alquimia” alude a la transformación de una materia prima en algo considerado precioso. Marcos Malbrán, director general de Casa FOA, explicó que esa idea atraviesa toda la propuesta de esta edición.
El concepto establece además un vínculo entre el pasado de la construcción y las intervenciones contemporáneas. En 1885, la antigua fábrica Alpargatas utilizaba materiales como hilo, lona y cuero para producir calzado mediante procesos artesanales e industriales.
Ahora, sobre ese mismo volumen arquitectónico, los espacios fueron intervenidos por arquitectos y diseñadores mediante nuevas combinaciones de materiales, colores, texturas y soluciones para el interiorismo.
El cemento crudo, el ladrillo a la vista y el hierro conviven con propuestas contemporáneas que buscan resignificar el espacio sin borrar las huellas de su pasado.
No es la primera vez que Casa FOA trabaja sobre el complejo Alpargatas. En 2012, la muestra ya había intervenido otro de los edificios que forman parte del predio.
Para Juan Blas Fernández, gerente general de la exposición, este tipo de intervenciones permite recuperar construcciones históricas y volver a poner en circulación sectores tradicionales de la Ciudad de Buenos Aires. Según explicó, Casa FOA busca abrir espacios patrimoniales al público, movilizar visitantes y contribuir a visibilizar lugares de valor urbano.
Diseñadores consagrados y nuevas generaciones
Otro de los aspectos que atraviesa esta edición es la convivencia entre profesionales con una extensa trayectoria y una generación más joven de diseñadores y arquitectos que incorpora propuestas diferentes.
La arquitecta Catalina Ulloa, integrante del equipo de Casa FOA, explicó que el recorrido incluye ambientes de diferentes características. Entre ellos aparecen livings, comedores, cocinas integradas, suites con vestidor, baños, espacios de spa y wellness, además de un auditorio, galerías de arte, instalaciones paisajísticas y patios.
Cada uno de estos sectores funciona como un espacio de experimentación en el que se ponen a prueba materiales, paletas cromáticas, texturas y soluciones innovadoras.
La muestra también busca anticipar algunas de las tendencias que posteriormente pueden incorporarse a viviendas, locales comerciales y oficinas.
Fernández definió a Casa FOA como un espacio que funciona como anticipo de las tendencias que pueden llegar al mercado argentino y, al mismo tiempo, como reflejo de propuestas que se desarrollan en otros lugares del mundo.
Según el gerente general, los expositores suelen presentar soluciones que luego, con el paso de los meses, comienzan a incorporarse en diferentes espacios cotidianos.
El recorrido completo por la muestra demanda algo más de una hora, aunque la experiencia puede extenderse durante buena parte del día. El edificio cuenta además con una cafetería y un espacio gastronómico, pensados como lugares para descansar y compartir durante la visita.
Días, horarios y entradas para visitar Casa FOA
La exposición funciona todos los días de 12 a 20 horas, mientras que los viernes el horario se extiende hasta las 23.
El Palacio Molina está ubicado en avenida Regimiento de Patricios 1053, en el barrio porteño de Barracas.
Las entradas pueden adquirirse en la boletería del lugar, a través del sitio oficial de Casa FOA o mediante la plataforma Passline.
También existen beneficios específicos para determinados visitantes. Los estudiantes que presenten DNI y certificado y los jubilados que acrediten su condición con carnet y DNI tienen un 20% de descuento, de lunes a viernes.
El ingreso es gratuito para personas con discapacidad que presenten el certificado único correspondiente y para menores de 15 años.
Como ocurre en cada edición, la realización de Casa FOA tiene además un fin solidario. La muestra se lleva adelante a beneficio de la Fundación Oftalmológica Argentina Jorge Malbrán, institución creada en 1964 que desarrolla actividades vinculadas con investigación, docencia y acciones comunitarias relacionadas con la salud visual.
Entre los sponsors oficiales de esta edición figuran Alba, Canteras, Patagonia Flooring, Faplac, Vite, Roca, Johnson Acero, Atrim, Riel Americano, Muchtek, Macroled, Mathra by Canteras, Nanda, Longvie, Placo, Drean, Luigi Bosca, Terrafertil y Mike Outdoor Living.
La edición actual de Casa FOA propone así un recorrido por 42 espacios en el que las intervenciones contemporáneas conviven con la estructura histórica del Palacio Molina.
La muestra podrá visitarse hasta el 1° de noviembre, antes de que el edificio avance hacia su transformación definitiva en un proyecto residencial previsto para 2027.
