Entre el dato del INDEC y la comitiva presidencial en Nueva York se evidenció la grieta que viene marcando la jerarquía eclesiástica.
El reciente informe del INDEC que confirmó un incremento en los índices sociales —situando la pobreza en el 32,3% y la indigencia al alza, acompañado por una caída interanual del 1,4% en la actividad económica de julio— impactó de lleno en la estrategia discursiva de la Casa Rosada. El revés estadístico debilita la postura del oficialismo, que utilizaba la baja sostenida de la pobreza como su principal estandarte frente a las críticas por el costo social de sus medidas económicas, un argumento que pierde fuerza a menos de siete semanas de la esperada visita del Papa León XIV a la Argentina.
Frente al escenario adverso, la mayoría de los funcionarios optó por evitar declaraciones públicas, dejando la respuesta en manos del ministro de Economía, Luis Caputo. A través de sus redes sociales, el titular del Palacio de Hacienda reconoció el incremento, pero buscó relativizarlo al contrastar las cifras actuales con el pico del 52,9% registrado en el primer semestre de 2024. En sintonía, el presidente Javier Milei prefirió destacar desde Nueva York —ante empresarios e inversores en el Economic Club— la aprobación de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y su proyección de que una eventual reelección en 2027 derivará en «el mejor año económico de la historia argentina».
Sin embargo, el empeoramiento de los indicadores agrava el frente de tensión con la jerarquía eclesiástica, que históricamente ha marcado diferencias con el oficialismo en materia social. Voces críticas como la del arzobispo de Córdoba, monseñor Ángel Rossi, y los documentos de la Comisión Episcopal de Pastoral Social han advertido reiteradamente sobre las exigencias de dignidad humana, empleo y acceso a alimentos. Con la gira papal confirmada para noviembre, cada novedad económica continuará interpretándose bajo la atenta mirada de la Iglesia, dejando abierta la incógnita sobre si el Gobierno optará por matizar su discurso social o si mantendrá su postura de defender los números en el mediano plazo.
