Con una llamativa doble vara frente a otros nombramientos judiciales, el bloque opositor acompañó sin fisuras la designación de Yadarola, dejando atrás las enérgicas denuncias sobre una «mafia judicial».
En una jugada que expone la brecha entre el relato político y la praxis pragmática en el Congreso, el bloque de senadores de Unión por la Patria (UxP) otorgó sus votos para aprobar el ascenso a la Cámara Federal porteña de Pablo Yadarola. Se trata de uno de los jueces federales que en octubre de 2022 protagonizó el célebre viaje a Lago Escondido junto a otros magistrados, funcionarios porteños y directivos de medios; un episodio que el propio espacio había encasillado como el símbolo máximo de la «mafia judicial», la persecución y el lawfare contra Cristina Fernández de Kirchner.
El cambio de posición no fue marginal: el pliego de Yadarola fue acompañado sin fisures por la totalidad de la bancada kirchnerista. La decisión llama la atención no solo por el antecedente del magistrado, sino porque se contrapone con la vehemencia con la que las principales figuras del bloque condenaron públicamente las revelaciones de aquellos chats y la reunión en la estancia de Joe Lewis.
La memoria del archivo: de la «asociación ilícita» al voto favorable
La contradicción queda en evidencia al contrastar la votación en la Cámara Alta con las declaraciones que los referentes del bloque realizaron cuando el escándalo salió a la luz. Según pudo recolectar el portal A24 noticias, estos fueron los dichos de los senadores uno por uno:
- Eduardo «Wado» de Pedro: Como ministro del Interior al momento en que estalló el escándalo, de Pedro fue uno de los principales voceros al apuntar contra la «mafia judicial» y la connivencia entre el Poder Judicial, los medios y el macrismo en operaciones de lawfare. Sin embargo, como senador por la provincia de Buenos Aires, y en una llamativa maniobra pragmática, Wado de Pedro fue uno de los que levantó la mano para facilitarle a Yadarola su desembarco en Comodoro Py.
- José Mayans: En aquel momento, el jefe de la bancada peronista calificaba el viaje como la prueba irrefutable de un sistema corrompido: «El tema de Lago Escondido es la prueba de que tenemos un país que no tiene división de poderes porque la Justicia fue prácticamente captada por ese poder económico. Lago Escondido es la forma en que manejan el Poder Judicial de la Nación en sus tres niveles». Sin embargo, a la hora de levantar la mano para consolidar el ascenso de uno de los comensales de aquel viaje, Mayans mutó su discurso a un plano puramente burocrático, argumentando que el bloque «no iba a entorpecer» las promociones en la Justicia.
- Mariano Recalde: En diciembre de 2022, el senador porteño apuntaba sin ambigüedades contra los magistrados involucrados tras la filtración de los chats: «Estos chats reflejan de una manera muy clara, obscena y directa lo que venimos diciendo hace mucho tiempo. Se trata de una verdadera asociación ilícita; se juntaron para ver cómo ocultaban unos delitos y cómo se cometían otros». Pese a calificar a los partícipes como integrantes de una «asociación ilícita», Recalde acompañó con su voto la llegada de Yadarola a Comodoro Py.
- Juliana Di Tullio: La senadora bonaerense fue una de las más tajantes al denunciar el mecanismo institucional de encubrimiento y la connivencia entre el Poder Judicial y los medios. Durante las jornadas posteriores al escándalo, llegó a comparar la hermeticidad de los jueces con la mafia de los años 90, sosteniendo que Lago Escondido era la prueba concreta del lawfare montado contra la vicepresidenta. En el recinto del Senado, su objeción al «mecanismo Lago Escondido» se diluyó al momento de la votación del pliego.
- Jorge Capitanich: El senador chaqueño, que en su momento respaldó el impulso de denuncias e investigaciones sobre las maniobras de Lago Escondido calificándolas como coordinaciones para la persecución política, también encolumnó su voto a favor de la designación del magistrado.
La selectividad del rechazo: el «costo Bertuzzi»
Para justificar el giro en reserva, desde el bloque kirchnerista se habló de «estrategia legislativa» y de evitar mostrar una debilidad parlamentaria. Sin embargo, la teoría de la necesidad de acordar se choca con la postura adoptada en la misma sesión frente a otro candidato: Pablo Bertuzzi.
En el caso de Bertuzzi —emblemático para el espacio por haber integrado el tribunal que condenó a Amado Boudou y Julio De Vido— el kirchnerismo sí decidió marcar una postura tajante votando en contra, asumiendo la derrota política frente a un oficialismo que logró aprobar el pliego de todos modos. Esa doble vara deja expuesta la inconsistencia: mientras a Bertuzzi se lo rechazó por su historial en causas contra exfuncionarios del espacio, a Yadarola se le perdonó su participación en el viaje de Lago Escondido, un evento que el propio espacio definió en la Justicia y en los medios como el punto culminante de la corrupción judicial en la Argentina.
Un antecedente ignorado en el Consejo de la Magistratura
La postura unánime del bloque opositor también representó una ruptura con la trayectoria que sus propios representantes habían sostenido en el Consejo de la Magistratura. Tiempo atrás, cuando se debatió la conformación de la terna para la Cámara Federal, los consejeros del kirchnerismo rechazaron la inclusión de Yadarola precisamente por su vinculación con el escándalo del Sur.
Con el sobreseimiento dictado por la propia justicia de Comodoro Py —que cerró la causa al declarar ilegales los chats filtrados—, la bandera del lawfare parece haber pasado de ser un principio rector inamovible a una moneda de cambio en la negociación política de pactos y abstenciones dentro del Congreso.
