Fundado en 1888 y con menos de 1500 habitantes, este rincón del partido de Luján conserva calles de tierra, casonas antiguas, grandes árboles y una propuesta gastronómica que lo convirtió en una opción para pasar el día lejos del turismo masivo.
A apenas una hora de la Ciudad de Buenos Aires, Cortínez aparece como una alternativa para quienes buscan alejarse por unas horas del ritmo urbano sin necesidad de realizar un viaje extenso. Este pequeño pueblo del partido de Luján, fundado en 1888 y habitado por menos de 1500 personas, mantiene buena parte de las características que identifican a los pueblos bonaerenses.
Sus calles de tierra, las casonas antiguas, los árboles de gran tamaño y el ritmo pausado forman parte de un paisaje donde la tranquilidad se convierte en uno de los principales atractivos.
El lugar invita a recorrer sus calles sin apuro, disfrutar del aire libre y aprovechar una jornada alejada del ruido y el estrés de la ciudad. Por sus dimensiones y cercanía, Cortínez resulta una alternativa para una escapada de día.
Qué hacer en Cortínez: recorridos, historia y gastronomía
Uno de los puntos principales para conocer el pueblo es su boulevard central, un corredor verde y arbolado que atraviesa Cortínez y concentra algunas de sus casas más pintorescas.
El recorrido puede hacerse a pie, ya sea para sacar fotografías, observar las construcciones del lugar o simplemente disfrutar de un entorno tranquilo.
Pero la propuesta de Cortínez también tiene a la gastronomía como uno de sus principales atractivos.
El restaurante Don Obaika se convirtió en un clásico para quienes visitan el pueblo. Su propuesta incluye menú fijo, picada, empanadas, pastas, carnes y postre, con la posibilidad de repetir.
El establecimiento ofrece un ambiente familiar y relajado. Durante los fines de semana, además, suele recibir a grupos de motoqueros, entre ellos numerosos fanáticos de las Harley Davidson, que encuentran allí un punto de encuentro y aportan una presencia particular al movimiento del pueblo.
Un destino para desconectarse sin viajar demasiado
La cercanía con la Ciudad de Buenos Aires permite realizar la visita y regresar durante el mismo día, sin necesidad de afrontar un viaje prolongado.
A esto se suma la posibilidad de recorrer un pueblo tranquilo, caminar entre casonas centenarias, conocer una estación de tren con historia y disfrutar del aire puro.
Cortínez tampoco forma parte de los destinos de turismo masivo. Esa característica contribuye a conservar una atmósfera más auténtica, vinculada con la vida de pueblo y sus ritmos habituales.
El entorno tranquilo, la propuesta gastronómica y la hospitalidad de sus habitantes completan una alternativa para quienes buscan cortar con la rutina y pasar una jornada diferente.
Cómo llegar a Cortínez desde Buenos Aires
Para quienes viajan en auto, el recorrido comienza tomando la Autopista Acceso Oeste (Ruta Nacional 7) desde la Ciudad de Buenos Aires. Luego hay que continuar por la RN7 después de Luján y, aproximadamente a 80 kilómetros de CABA, tomar el acceso hacia Cortínez.
Desde allí, en pocos minutos se llega al centro del pueblo.
También existe la posibilidad de llegar en tren. Desde la Estación Once, se puede tomar el Sarmiento con destino a Mercedes, correspondiente al ramal Moreno-Mercedes, y descender en la Estación Cortines, que cuenta con su propia parada en el pueblo.
De esta manera, Cortínez se presenta como una opción cercana para quienes buscan combinar un paseo tranquilo, paisajes de pueblo y una propuesta gastronómica en una escapada de pocas horas desde Buenos Aires.
