El sistema financiero atraviesa un escenario complejo: la morosidad de las familias escaló al 12,7% y millones de argentinos ya no son sujetos de crédito debido a la caída de los ingresos reales. Mientras el incumplimiento en los hogares parece haber encontrado un techo, la deuda de las pequeñas y medianas empresas continúa en ascenso.
La pérdida del poder adquisitivo y el impacto de los costos fijos en los presupuestos familiares han generado un efecto dominó en el sistema financiero. Según datos del sector, cerca de 5,8 millones de personas han quedado fuera del mercado crediticio al registrar deudas impagas. A este panorama se suma una creciente preocupación por el segmento pyme, que enfrenta dificultades para cumplir con sus obligaciones, a diferencia de las grandes corporaciones, que presentan mayor solidez.
La situación de los hogares, aunque preocupante, muestra signos de estancamiento en la mora gracias a la gestión de cuentas sueldo y la expectativa de que el aguinaldo permita sanear pasivos. No obstante, el impacto de la volatilidad económica ha dejado una huella profunda: la cuota de un préstamo hoy compite directamente con servicios básicos, alquileres y prepagas, lo que convierte al crédito en uno de los primeros gastos que las familias deciden sacrificar ante la necesidad.
El perfil de la deuda
El segmento más joven es el que presenta los indicadores más críticos. Casi el 40% de los menores de 35 años con créditos vigentes registra préstamos irregulares, una situación agravada en parte por el crecimiento de las apuestas deportivas. Por otro lado, la morosidad en tarjetas de crédito alcanza un 20% en algunas entidades, con mayor concentración en el Gran Buenos Aires.
En cuanto al sector empresario, la heterogeneidad es la norma. Las pymes, al poseer menor estructura financiera y menos herramientas de gestión, resultan las más vulnerables ante ciclos de alta tasa de interés y retracción de la actividad. A diferencia de los individuos, donde la mora parece haber tocado un pico, el incumplimiento en este segmento sigue en tendencia alcista.
Estrategias de refinanciación
Ante este escenario, la banca pública ha lanzado líneas específicas para evitar que el sobreendeudamiento se vuelva crónico:
- Banco Nación: Líneas de hasta $100 millones para unificar deudas a tasa fija del 65% (TNA) a 72 meses.
- Banco Provincia: Planes de refinanciación con tasas especiales que oscilan entre el 31% y el 50% anual, dependiendo del grado de mora y el nivel de ingresos del cliente, alcanzando acuerdos por más de $281 mil millones en el primer semestre.
El objetivo de estas entidades es sanear los balances y ofrecer una salida a los deudores antes de que las obligaciones se vuelvan inmanejables, priorizando a quienes destinan gran parte de sus ingresos al pago de intereses.
