La presidenta encargada de Venezuela destacó el entendimiento alcanzado con Estados Unidos para el desarrollo de 17 campos estratégicos, con reservas comprobadas de 65.000 millones de barriles e inversiones estimadas en más de USD 100.000 millones.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, confirmó este viernes la concreción de un acuerdo petrolero que calificó como “histórico” con Estados Unidos y destacó la participación directa del presidente estadounidense, Donald Trump, y del secretario de Estado, Marco Rubio.
Rodríguez expresó su “alta gratitud” hacia ambos funcionarios por la disposición demostrada para avanzar en la alianza, a la que definió como “un hito histórico en las relaciones bilaterales”, según señaló en un comunicado.
El convenio, anunciado previamente por Trump, contempla un importante incremento de la producción petrolera venezolana mediante la participación de operadores privados.
Según detalló Rodríguez, el acuerdo incluye el desarrollo de 17 campos estratégicos, con un potencial comprobado de 65.000 millones de barriles de petróleo, una inversión estimada en más de 100.000 millones de dólares y aportes fiscales proyectados en 209.000 millones de dólares para Venezuela.
La presidenta encargada sostuvo que el entendimiento fue posible luego del “fortalecimiento de la relación” entre Caracas y Washington, tras la reanudación formal de los vínculos diplomáticos entre ambos países en marzo, luego de siete años de ruptura.
Rodríguez anticipó que el acuerdo tendrá un impacto significativo en el “renacimiento” de Venezuela y permitirá el ingreso de inversiones destinadas a recuperar y modernizar la infraestructura estratégica vinculada al sector de los hidrocarburos.
“Estas inversiones contribuirán no solo a la recuperación y modernización de nuestra industria, sino también al crecimiento económico de nuestro país, a la seguridad energética de nuestro hemisferio y a un mayor equilibrio en los mercados internacionales”, afirmó.
La dirigente del Gobierno chavista, quien previamente se desempeñó como vicepresidenta de Nicolás Maduro, planteó como objetivo avanzar hacia la consolidación de Venezuela como una “potencia energética productora”, utilizando sus reservas para impulsar el desarrollo nacional, la generación de empleo y el bienestar de la población.
“Venezuela consolida así una nueva etapa de recuperación, crecimiento, producción, seguridad y prosperidad para nuestro pueblo”, declaró.
De acuerdo con datos oficiales, la producción petrolera venezolana alcanzó 1,23 millones de barriles diarios, el nivel más elevado desde febrero de 2019.
Trump calificó el convenio como el mayor acuerdo petrolero de la historia
Por su parte, el presidente de Estados Unidos anunció el viernes el acuerdo y calificó la operación como “el mayor acuerdo petrolero en la historia”.
Según la información difundida por medios estadounidenses y confirmada por la administración interina venezolana, Trump aseguró que el entendimiento permitirá a Estados Unidos duplicar como mínimo sus reservas de crudo.
Venezuela, que posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, abrió sus sectores petrolero y minero a la inversión extranjera bajo el liderazgo de Delcy Rodríguez, quien asumió el poder tras el derrocamiento de Maduro y en coordinación con Washington.
La negociación fue encabezada por Marco Rubio y el secretario de Defensa, Pete Hegseth, en asociación con empresas privadas, según informó Trump a través de su plataforma Truth Social.
El mandatario estadounidense sostuvo que “esta transacción fortalecerá enormemente la relación, ya en expansión, entre Venezuela y Estados Unidos”.
Rubio, por su parte, señaló que la política exterior impulsada por Trump está generando “reservas estables y petróleo a bajo costo” para Estados Unidos, con el objetivo de contribuir a una reducción de los precios internos de los combustibles, en un contexto de alta sensibilidad social de cara a las próximas elecciones legislativas.
Un acuerdo en medio del conflicto con Irán
El entendimiento se produce en un contexto marcado por el conflicto armado con Irán, que lleva seis meses y alteró el suministro global de petróleo.
Según informó el sitio de noticias Axios, las negociaciones incluyeron más de una docena de campos petroleros productivos con 90.000 millones de barriles de reservas, una cifra equivalente a alrededor de un tercio del total venezolano.
El acuerdo prevé que empresas privadas, entre ellas compañías estadounidenses, desarrollen los campos y generen mayores ingresos petroleros para Venezuela como parte de una estructura de participación accionaria.
Actualmente, la reserva estratégica de petróleo de Estados Unidos se encuentra en su nivel más bajo en cuatro décadas, de acuerdo con la misma fuente.
Trump instó a las compañías estadounidenses a invertir en Venezuela, aunque persisten interrogantes vinculados con el estado de la infraestructura petrolera local y los antecedentes de expropiaciones de activos a inversores extranjeros.
En este escenario, Chevron, la única petrolera estadounidense que continuaba operando en Venezuela tras la salida de Maduro, elevó su producción diaria a 280.000 barriles y proyecta incrementarla en un 50% hacia fines de 2028.
El acuerdo abre así una nueva etapa en la relación entre Caracas y Washington, con el sector petrolero como eje de una alianza que podría tener impacto en la economía venezolana, la seguridad energética regional y el mercado internacional de crudo.
