En medio de cuestionamientos económicos y sobre el apoyo a Ucrania, Merz advirtió que la llamada «remigración» paralizaría los hospitales y el sector artesanal del país.
El canciller alemán, Friedrich Merz, acusó este miércoles al partido ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) —flamante ganador de las elecciones regionales en Sajonia-Anhalt con un 43,8% de los votos— de querer organizar una “limpieza étnica” a través de su política antiinmigración.
Durante una tensa sesión en la Cámara Baja del Parlamento, Merz respondió a los reproches planteados por la co-líder de la formación, Alice Weidel, en materia económica, de apoyo a Ucrania y de gestión migratoria. En su intervención, el jefe de gobierno aseveró que el concepto de “remigración” promovido por la ultraderecha no es más que un “sinónimo de ‘limpieza étnica’ basada en el origen y el color de piel”.
El enfrentamiento político se intensificó luego de que la AfD exigiera deportaciones masivas de refugiados, incluidos los llegados de Ucrania. Mientras que Weidel reclamó la expulsión de más de un millón de personas con solicitudes de asilo denegadas en reiteradas ocasiones —apoyándose en que Alemania alberga a 2,7 millones de refugiados—, Merz advirtió sobre el impacto colosal que tendría dicha medida en la estructura socioeconómica del país. “Si aquellos que trabajan en Alemania tuvieran que abandonar el país por la ‘remigración’, el sector artesanal en Alemania dejaría de funcionar, ninguna residencia de ancianos podría seguir funcionando, ningún hospital del país podría funcionar”, replicó el canciller.
El término en disputa comenzó a ser utilizado por el partido ultraderechista tras una polémica conferencia en Potsdam en 2023, donde se idearon planes para expulsar del territorio nacional a extranjeros y a ciudadanos alemanes con raíces extranjeras, un programa que hoy tensiona al máximo el escenario político alemán tras el debilitamiento histórico del partido democristiano de Merz en los comicios regionales.
