La Cámara Argentina de Comercio advirtió que la desaceleración de la inflación y la recuperación del crédito son claves para reactivar el poder adquisitivo y encender nuevamente la actividad.
El consumo de los hogares en bienes y servicios finales experimentó una contracción interanual del 0,8% durante el mes de septiembre, aunque logró mantenerse estable en la comparación desestacionalizada frente a agosto, de acuerdo con el Indicador de Consumo (IC) difundido por la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC). Con estos registros, la serie se mantiene oscilando en una franja baja en términos históricos —ubicándose un 2% por debajo del pico alcanzado a principios de 2025—, en un contexto donde el último índice de inflación mostró una leve aceleración al 1,9%.
El análisis sectorial evidenció comportamientos dispares entre los distintos rubros. Mientras que las categorías de transporte y vehículos (-5,5%), recreación y cultura (-3,4%) e indumentaria y calzado (-1,5%) traccionaron el índice a la baja debido a menores patentamientos y restricciones en el gasto discrecional, el segmento de vivienda, alquileres y servicios públicos avanzó un 5,2% interanual, impulsado fundamentalmente por el incremento en la demanda eléctrica. Por su parte, los bienes de consumo masivo (FMCG) retrocedieron un 1,2% en la medición interanual y un 1% mensual, profundizando una tendencia decreciente a lo largo del año.
En paralelo, la entidad empresaria advirtió sobre un cambio de tendencia en el financiamiento a las familias: tras el fuerte dinamismo de los años anteriores, los préstamos personales, prendarios y el uso de tarjetas de crédito encadenan varios meses de leve pero constante contracción. Desde la CAC remarcaron que una profundización en la baja inflacionaria para recomponer los ingresos reales, sumada a una reactivación generalizada del crédito, resultan condiciones indispensables para que el consumo logre retomar una senda de crecimiento sostenible en los próximos meses.
