Funcionarios libertarios viajaron para reunirse con empresarios y referentes institucionales. En el oficialismo aseguran que el apoyo financiero no está sujeto al Congreso, pese a los reparos demócratas.
A pesar del firme alineamiento que el presidente Javier Milei mantiene con Donald Trump, sectores de La Libertad Avanza se preparan ante la posibilidad de un resultado adverso para el Partido Republicano en las elecciones de medio término que se desarrollan este martes en los Estados Unidos. Este escenario podría modificar la narrativa internacional del oficialismo y encarecer futuras asistencias financieras. Con el objetivo de anticiparse a los movimientos políticos y económicos, el Gobierno envió a Washington a los funcionarios Eduardo “Lule” Menem, Ignacio Devitt y Ignacio María De la Riva para mantener una ronda de encuentros con empresarios y referentes institucionales.
La misión oficial cumple un doble propósito: dialogar con inversores privados sobre las perspectivas económicas del país y transmitir en tiempo real las señales políticas de Washington a la Casa Rosada. Aunque en el Ejecutivo reconocen que una derrota republicana golpearía la estrategia de alianza internacional, confían en que el respaldo financiero clave —como los acuerdos previos del Tesoro— no depende de la aprobación del Capitolio. No obstante, en el oficialismo siguen de cerca iniciativas demócratas como el proyecto “No Argentina Bailout Act”, que busca limitar eventuales asistencias extraordinarias y podría elevar el costo político de nuevos apoyos.
Asimismo, la delegación argentina advierte que el principal riesgo de una derrota republicana radicaría en la reacción de los mercados internacionales, lo que podría presionar al alza las tasas de interés y dificultar la baja del riesgo país. En paralelo a los enviados oficiales, una comitiva de legisladores nacionales de distintos espacios políticos viajó a territorio estadounidense para seguir de cerca los comicios, una situación que generó demoras en la agenda parlamentaria local y en las negociaciones pendientes por el Presupuesto 2027 y las reformas electorales.
