Según datos del Idecba, el fenómeno creció un 4,8% interanual en el primer trimestre de 2026. Los trabajadores destinan en promedio 48 horas semanales a sus tareas y enfrentan una realidad donde los salarios asalariados quedaron por debajo de la inflación.
La necesidad de sostener los ingresos ante la presión inflacionaria ha profundizado una tendencia en la Ciudad de Buenos Aires: el pluriempleo. En los primeros tres meses de 2026, unas 206.000 personas combinaron más de una ocupación laboral, marcando un incremento del 4,8% respecto al mismo período del año pasado. Esta dinámica refleja una realidad donde el salario principal, en muchos casos, no logra cubrir las necesidades del hogar, empujando a la fuerza laboral a extender su jornada y diversificar sus fuentes de ingresos.
De acuerdo con la Encuesta Trimestral de Ocupación e Ingresos (ETOI) del Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad (Idecba), el 13% de la población ocupada porteña hoy se desempeña en más de un empleo. Esta multiplicidad de tareas implica una carga horaria considerable: mientras que el promedio de horas trabajadas por la población general es de 37 semanales, quienes tienen pluriempleo alcanzan las 48 horas, dedicando 15 de ellas exclusivamente a sus ocupaciones secundarias.
El fenómeno no solo es una cuestión de tiempo, sino también de brecha salarial y de género. Si bien el ingreso promedio de la ocupación principal en la Ciudad fue de $1.572.277, los sueldos de los asalariados —que representan el 74,9% del mercado laboral— crecieron un 31%, quedando por debajo de la inflación acumulada del trimestre (32,1%).
Perfil del pluriempleo en 2026
- Género: La composición cambió en el último año; actualmente, el 54,1% de los pluriempleados son varones, invirtiendo la tendencia de 2025 donde predominaban las mujeres.
- Ingresos: El ingreso promedio de las ocupaciones secundarias se ubicó en $700.694, representando cerca del 29% del ingreso total de quienes poseen más de un trabajo.
- Categoría: La gran mayoría (76,5%) de las personas con pluriempleo son asalariadas en su ocupación principal, pero en su segundo empleo un 43,7% trabaja de manera independiente.
Desigualdad y salarios
El informe del Idecba advierte sobre un deterioro en la distribución del ingreso. Aunque los ingresos totales familiares crecieron un 35,9% interanual, superando la inflación nominal, este dato se ve traccionado por los hogares de mayores recursos. La brecha de ingresos por género también se amplió: las mujeres porteñas ganan, en promedio, un 17,2% menos que los varones en su ocupación principal.
La expansión del pluriempleo, por lo tanto, se consolida como una estrategia de supervivencia frente a un mercado donde «los ingresos más altos aumentan, pero los más bajos crecen menos». En este escenario, la búsqueda de una segunda fuente de ingresos se ha transformado en una respuesta concreta ante el deterioro del poder adquisitivo de los salarios formales en la capital del país.
