El oeste de la provincia de Buenos Aires esconde un circuito gastronómico imperdible para el próximo fin de semana. Quesos de campo premium, producción artesanal y dulces locales en un recorrido rural diseñado para cortar la rutina sin alejarse demasiado.
Ubicada a solo 120 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, la localidad bonaerense de Suipacha se consolidó como uno de los puntos clave para el turismo de cercanía. Con la llegada de los días fríos, este pueblo del oeste provincial despliega su tradición campera a través de la Ruta del Queso, un atractivo itinerario donde la producción artesanal y la gastronomía de especialidad son las verdaderas protagonistas.
Un circuito pensado para recorrer en el día
Una de las grandes ventajas de esta propuesta es su comodidad logística. El paseo está articulado en un radio de menos de 11 kilómetros, con sus principales estaciones ubicadas sobre la Ruta Nacional N° 5, lo que permite recorrerlo fácilmente en auto propio durante una jornada.
Las paradas técnicas que tenés que agendar:
- Cabaña Piedras Blancas: Pioneros absolutos en la elaboración de quesos de cabra en una región históricamente vacuna. Hoy su producción se expandió a variedades de vaca y oveja. El lugar ofrece degustaciones y la posibilidad de caminar entre los corrales para conocer de primera mano el proceso de elaboración.
- Fermier: Una fábrica que rinde culto a los quesos de leche de vaca franceses, utilizando razas como Jersey y Holando-argentina. Su fuerte son los quesos suaves, semiduros y de corteza lavada, ideales para armar una picada con impronta europea pero sello 100% bonaerense.
Nota del productor: El invierno es una de las épocas de mayor actividad en las salas de maduración, por lo que los aromas y la experiencia de cata se vuelven mucho más intensos para los visitantes.
El toque dulce de la ruta: Frutos del bosque y maridajes
Para complementar la propuesta salada, el circuito suma una parada en Il Mirtilo, una finca que se dedica exclusivamente al cultivo de arándanos, frambuesas y zarzamoras.
Durante esta temporada, el establecimiento ofrece degustaciones que combinan sus mermeladas y chutneys artesanales con los quesos de la zona y vinos seleccionados. Entre las especialidades de la casa destacan los arándanos con chocolate o al Malbec, elaborados en colaboración con una abadía de la región, aportando un cierre de identidad local indiscutible a la experiencia gourmet.
