Noelia Rivero (31) llamó a la Policía denunciando que estaba secuestrada en su propia casa. Los agentes lograron entrar al inmueble con la llave de un familiar, pero la joven ya había sido apuñalada. El novio intentó suicidarse y quedó detenido.
Un nuevo y desgarrador caso de violencia de género conmociona a la zona sur del Conurbano bonaerense tras confirmarse el femicidio de Noelia Carolina Rivero, una mujer de 31 años que fue asesinada a puñaladas en el interior de una vivienda de la localidad de Temperley, partido de Lomas de Zamora. El sangriento episodio, registrado el pasado sábado en un inmueble de la calle Lavalle al 1700, estuvo marcado por la desesperación: la víctima llegó a comunicarse activamente con la central de emergencias 911 para alertar que su pareja la mantenía secuestrada y exigir auxilio inmediato. Sin embargo, a pesar del despliegue del operativo policial y de los intentos de mediación a través de los accesos de la propiedad, las fuerzas de seguridad lograron ingresar a la estructura cuando el agresor, identificado como Tomás Adrián Núñez (39), ya había perpetrado el ataque letal. El imputado fue reducido en el lugar con heridas autoinfligidas y permanece internado fuera de peligro bajo estricta custodia.
La reconstrucción oficial del hecho determinó que el pedido de auxilio al 911 ingresó durante la jornada del sábado desde la finca ubicada en Lavalle 1734. Al arribar los primeros patrulleros al lugar, el escenario se tornó complejo debido a que no obtuvieron respuestas desde el interior y las consultas preliminares a los vecinos de la cuadra no aportaron datos concluyentes, lo que motivó la solicitud urgente de refuerzos tácticos. Minutos después, los uniformados lograron entablar un diálogo puerta de por medio con Núñez, quien manifestó una rotunda negativa a salir de la propiedad. En ese tenso intermedio, la propia Noelia Rivero llegó a gritar desde adentro que se encontraba bien pero reiteró de manera tajante que su pareja le impedía físicamente abandonar la propiedad, confirmando el estado de cautiverio denunciado en la llamada original.
Ante el evidente riesgo de vida y la falta de colaboración del sospechoso, la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Nº 17 del Departamento Judicial de Lomas de Zamora emitió una autorización de urgencia para forzar el ingreso a la casa. En un primer intento, el personal policial ensayó una entrada táctica a través de los techos perimetrales, pero debió retroceder momentáneamente tras escuchar gritos de repudio y hostilidad por parte del hombre de 39 años. Finalmente, la irrupción definitiva se logró gracias a la colaboración de un familiar directo de Núñez, quien se hizo presente en la escena y facilitó una copia de la llave de la puerta principal, permitiendo el acceso de los efectivos a los ambientes interiores del domicilio.
El escenario con el que se topó el personal policial al ingresar fue dantesco. Noelia Rivero yacía tendida en el suelo de una de las habitaciones de la vivienda, presentando múltiples heridas de arma blanca concentradas en la zona del tórax y en la espalda. Los profesionales médicos de una ambulancia del SAME local que ingresaron detrás de los agentes solo pudieron constatar el deceso inmediato de la joven debido a la gravedad de los cortes recibidos. En el mismo perímetro fue reducido Núñez, quien presentaba lesiones cortantes de carácter superficial en ambas muñecas y en la zona del cuello. Por este motivo, el agresor fue trasladado de urgencia y bajo una fuerte custodia policial al Hospital Luisa C. de Gandulfo, donde recibió las curaciones pertinentes y permaneció internado en condición estable y fuera de peligro.
En el lugar del crimen, los peritos de la Policía Científica procedieron al secuestro y decomiso del arma blanca que habría sido utilizada para consumar el asesinato. Con todas las pruebas recolectadas en la escena y los antecedentes del llamado telefónico, la Fiscalía prevé someter al detenido a declaración indagatoria en el transcurso de esta semana. La causa penal quedó formalmente caratulada bajo la imputación de «homicidio agravado por el vínculo en contexto de violencia de género (femicidio)», un delito que contempla como única opción penal la prisión perpetua.
