En Santa Cruz, cerca de El Chaltén, se encuentra este imponente glaciar de 70 kilómetros de extensión. La excursión combina navegación, caminatas y vistas del hielo patagónico, además de múltiples actividades para disfrutar en los alrededores.
Mientras se acerca el verano, quienes disfrutan de los paisajes invernales todavía tienen alternativas para encontrarse con el hielo y las montañas. La diversidad geográfica de la Argentina permite descubrir destinos donde las bajas temperaturas y los escenarios de la Patagonia siguen siendo protagonistas, incluso durante los meses más cálidos.
Para quienes estén pensando en una escapada durante el próximo fin de semana largo de octubre, una de las opciones se encuentra en la provincia de Santa Cruz. Se trata del Glaciar Viedma, ubicado muy cerca de El Chaltén, localidad reconocida por sus propuestas de trekking y por los paisajes naturales que la rodean.
El Glaciar Viedma forma parte del Parque Nacional Los Glaciares y se encuentra sobre el Lago Viedma. Es uno de los grandes glaciares de América del Sur y se destaca especialmente por su extensión: con 70 kilómetros de longitud, ocupa el primer lugar entre los más largos del continente.
Además, abarca una superficie aproximada de 977 kilómetros cuadrados, dentro de un entorno marcado por montañas, hielo y paisajes característicos de la Patagonia argentina.
Cómo es la excursión para conocer el Glaciar Viedma
La experiencia para visitar el glaciar comienza en el Puerto Bahía Túnel, desde donde parte la excursión denominada “Aventura Viedma”.
Una de las principales características del recorrido son las panorámicas que ofrece del Macizo Huemul, un conjunto de montañas perteneciente a los Andes de la Patagonia y ubicado en el Campo de Hielo Patagónico Sur.
La navegación por el lago y frente al glaciar tiene una duración aproximada de dos horas y media, durante las cuales los visitantes pueden observar el paisaje desde la embarcación.
Pero la experiencia también incluye un tramo a pie. La embarcación llega hasta Bahía Cabo de Hornos, donde los turistas pueden detenerse para tomar fotografías y continuar luego con una caminata de aproximadamente 900 metros.
El recorrido permite llegar hasta la Bahía de los Témpanos, un sector destinado a observar los desprendimientos de hielo. Allí, los fragmentos que se desprenden del glaciar pueden presentar diferentes tonalidades y texturas, lo que convierte al avistaje en uno de los momentos destacados de la excursión.
Después de completar ese tramo, los visitantes regresan a la embarcación para continuar con la navegación y seguir contemplando el Glaciar Viedma desde distintas perspectivas.
De esta manera, la propuesta combina navegación y caminata en un escenario natural donde el hielo, las montañas y el lago forman parte de una misma experiencia.
Qué hacer en los alrededores de El Chaltén
La cercanía del Glaciar Viedma con El Chaltén permite sumar otras actividades a la visita. La localidad ofrece distintas alternativas vinculadas con el contacto con la naturaleza y, especialmente, con el trekking.
Una de las caminatas recomendadas es la que conduce hasta Chorrillo del Salto. El recorrido tiene una duración aproximada de tres horas y presenta una dificultad baja, por lo que no requiere experiencia previa para realizarlo.
La zona también ofrece la posibilidad de realizar cabalgatas, una alternativa para recorrer los bosques nativos de la Patagonia y conocer distintos arroyos del entorno.
A estas propuestas se suman las salidas en mountain bike y diferentes actividades deportivas, entre ellas el kayak en el Lago del Desierto.
Laguna de los Tres y Fitz Roy, otras opciones para sumar al viaje
Quienes quieran extender la experiencia también pueden incorporar al recorrido la visita a la Laguna de los Tres y al Fitz Roy, uno de los grandes íconos naturales de la zona de El Chaltén.
En este caso, se trata de una propuesta de mayor exigencia física. El trekking tiene una extensión de aproximadamente 25 kilómetros y puede demandar entre 7 y 9 horas para completar el recorrido.
El esfuerzo tiene como recompensa las vistas panorámicas del Fitz Roy, uno de los paisajes más representativos de esta región patagónica.
Así, una visita al Glaciar Viedma puede combinarse con caminatas de diferentes niveles de dificultad, cabalgatas, actividades deportivas y recorridos por lagos y bosques. Entre el hielo del glaciar, los témpanos y las montañas, el entorno de El Chaltén ofrece distintas alternativas para quienes buscan conocer los paisajes naturales de la Patagonia argentina.
