Ubicada en el Valle de Paravachasca, La Paisanita combina paisajes agrestes, el emblemático mirador “Honguito” y postales fundadas por Evita.
Enclavada en el corazón del Valle de Paravachasca y a pocos kilómetros de la capital cordobesa, La Paisanita se convirtió en un refugio ideal para quienes buscan desconectarse del ritmo urbano. Con una población inferior a los 300 habitantes, este pintoresco paraje está rodeado de vegetación serrana y caminos de tierra, ofreciendo un entorno natural donde el río Anisacate es el gran protagonista con sus playas de arena y costas agrestes.
Más allá del paisaje fluvial, donde destaca el curioso mirador “Honguito” en medio del agua, la comuna invita a realizar diversas actividades al aire libre como senderismo, travesías en bicicleta y cabalgatas guiadas. Asimismo, el destino atesora un rico patrimonio histórico vinculado a los años 50, que incluye la capilla Nuestra Señora en la cima de un cerro, la Escuela Sarmiento y la emblemática Colonia Evita, inaugurada por Eva Perón.
Para completar la experiencia, el lugar cuenta con alternativas de alojamiento —como la Hostería Complejo Mi Hogar y el Camping Hakuna Matata— y propuestas gastronómicas de cocina criolla en espacios como Alma-Zen y Casa de María, convirtiéndose en una opción perfecta para una escapada de fin de semana.
