Galo Ochoa, quien cumplía una condena por homicidio con dolo eventual y había salido en libertad condicional, era investigado junto a otro sospechoso por un ataque a un menor.
Galo Ochoa, de 48 años y con antecedentes penales por haber atropellado y matado a un joven en Bahía Blanca en 2018, fue encontrado muerto este martes en una vivienda de Punta Alta. El hallazgo se produjo cuando efectivos de la SubDDI y personal policial irrumpieron en una propiedad situada en Diagonal Cabildo al 800 para cumplir con una orden de detención librada en el marco de una investigación por el presunto abuso sexual de un adolescente de 17 años.
La nueva causa judicial se había iniciado el pasado domingo tras la denuncia de los familiares de la víctima, quienes alertaron a las autoridades luego de que el menor regresara a su hogar golpeado y bajo los efectos de sustancias. Durante su declaración, el joven identificó el inmueble y aportó descripciones que derivaron en un primer allanamiento —en el que fue aprehendido un hombre de 30 años— y en la posterior solicitud de captura de Ochoa, quien había recuperado la libertad condicional en julio de 2025 tras cumplir parte de su condena a 12 años de prisión por homicidio simple con dolo eventual.
Al ingresar al domicilio para concretar la medida judicial, los agentes constataron que el sospechoso se encontraba ahorcado en el baño. Ante este escenario, la Justicia inició las actuaciones correspondientes para esclarecer fehacientemente las circunstancias del deceso, mientras continúan las diligencias en torno a la denuncia por abuso sexual que habrían motivado su desesperada decisión antes de ser puesto nuevamente a disposición de los tribunales.
