Con 109 procesos realizados en un solo mes, el sistema de procuración superó su marca histórica anterior de 96 donantes, lograda en junio de 2025. Gracias a esta labor, 228 pacientes en lista de espera pudieron acceder a un trasplante de órganos.
La solidaridad y la capacidad logística del sistema de salud argentino alcanzaron un nuevo punto máximo: mayo de 2026 se consolidó como el mes con mayor cantidad de donantes de órganos desde que se tiene registro. Con un total de 109 procesos de donación, el país no solo quebró el récord de 96 donaciones obtenido hace un año, sino que reafirmó una tendencia de crecimiento sostenido que fortalece la esperanza de miles de personas en lista de espera.
El impacto de estos 109 procesos fue directo en la vida de cientos de argentinos: un total de 228 pacientes recibieron trasplantes de órganos (150 renales, 48 hepáticos, 19 cardíacos, 5 renopancreáticos, 4 pulmonares y 2 hepatorrenales), a los que se sumaron 139 personas que fueron trasplantadas de córneas. Este despliegue federal abarcó 16 jurisdicciones, incluyendo Buenos Aires, Córdoba, Tucumán, Santa Fe, Mendoza y Neuquén, entre otras, lo que demuestra la capilaridad del sistema de procuración nacional.
El Ministerio de Salud resaltó la labor fundamental de los hospitales de referencia, verdaderos engranajes de este éxito sanitario. El Hospital Nacional Bicentenario Esteban Echeverría lideró el ranking con 11 donantes, seguido por instituciones clave en el interior como el Hospital Ángel Cruz Padilla (Tucumán) y el Hospital José María Cullen (Santa Fe). La suma de estos esfuerzos permitió que, en lo que va del año, se alcanzaran 415 procesos de donación entre enero y mayo, lo que representa un incremento del 13,6% en comparación con el mismo periodo del año pasado.
Más allá de las cifras, desde la cartera sanitaria nacional destacaron que este récord es fruto de la «consolidación de los procesos de procuración» impulsada en los hospitales, lo que se traduce en una respuesta mucho más rápida y eficiente para quienes esperan una oportunidad para mejorar su calidad de vida o salvarla. Estos números, lejos de ser solo datos estadísticos, representan una victoria colectiva que involucra a familias donantes, equipos médicos provinciales y una red hospitalaria cada vez más preparada para transformar la voluntad de donación en una realidad palpable.
