La jefa de bloque libertario en el Senado confirmó su presencia y desmintió al jefe de Gabinete. Sin Luis “Toto” Caputo, la cúpula oficialista debate modificaciones en el proyecto económico y evalúa los pasos a seguir en la ANDIS.
La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, decidió suspender su viaje a los Estados Unidos para quedarse en Buenos Aires y encabezar una reunión clave de la mesa política en la Casa Rosada. El encuentro se lleva a cabo en medio de un clima de extrema tensión interna provocado por las duras críticas públicas de la senadora Patricia Bullrich debido a la falta de coordinación oficial en la elaboración del proyecto de Presupuesto 2027, un cortocircuito que se agravó tras la sorpresiva renuncia del titular de la Secretaría de Discapacidad (ANDIS), Alejandro Vilches, ocurrida al mediodía.
A partir de las 13:00, la cúpula libertaria —integrada por referentes como Diego Santilli, Martín Menem y la propia Bullrich— busca limar asperezas y esclarecer cómo se incluyeron en el texto artículos sensibles que ni los propios jefes parlamentarios conocían. La controversia gira en torno al capítulo VI de la iniciativa, que deroga parcialmente la Ley de Emergencia en Discapacidad y elimina los aranceles únicos de referencia, obligando a las familias a negociar individualmente las prestaciones. Lejos de calmar las aguas, la senadora desmintió públicamente los dichos del jefe de Gabinete sobre su salida anticipada de la anterior reunión, ratificó su malestar con los modos de conducción y confirmó su asistencia al cónclave para exigir mayor diálogo.
La salida de Vilches, formalizada por motivos personales en una carta dirigida al ministro de Salud Mario Lugones, deja acéfala temporalmente a un área crítica mientras el Gobierno intenta rediseñar una estrategia superadora que evite una nueva derrota parlamentaria. Con el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, en Nueva York acompañando al presidente Javier Milei, la mesa chica del oficialismo afronta el desafío de contener los daños políticos, recomponer la relación con sus legisladores y sumar el respaldo de gobernadores aliados como Rogelio Frigerio de cara al debate legislativo de octubre.
