A la vera de la Ruta 226, estos dos destinos combinan el encanto rural con la aventura. Desde pesca y deportes náuticos en la laguna hasta vuelos en parapente, museos históricos y gastronomía regional en las sierras.
A tan solo 12 kilómetros de Mar del Plata, existe un mundo de calma que contrasta con el ritmo de la costa. La zona de Laguna y Sierra de los Padres, conectada por el paisaje escénico de la Ruta 226, se ha convertido en el destino predilecto para quienes buscan una escapada otoñal que combine naturaleza, historia y adrenalina. Ya sea para pasar el día junto al espejo de agua o para explorar los miradores y centros comerciales en lo alto del sistema tandilia, estos parajes ofrecen propuestas para todos los gustos y presupuestos a pocos minutos de «La Feliz».
La aventura suele comenzar en la Reserva Integral Laguna de los Padres (Km 12). Este espejo de agua es el paraíso de los pescadores de pejerrey, pero también de los amantes de los deportes náuticos como el remo, el canotaje y el windsurf. Sus extensas arboledas invitan a largas caminatas, paseos en bicicleta o al clásico asado en familia en los sectores de recreación. Para los que buscan un toque cultural, la visita a la Reducción de Nuestra Señora del Pilar y al Museo Municipal José Hernández es obligatoria para entender las raíces rurales de la región.
Apenas cuatro kilómetros más adelante, en el acceso por el camino Padre Luis Varetto, se despliega la Sierra de los Padres. Este centro turístico es famoso por su polo gastronómico, donde las parrillas y tiendas de productos regionales (como quesos, miel y embutidos) son el gran imán. Al llegar a la cumbre, los visitantes se encuentran con el icónico Paseo de los Artesanos, la mística Gruta de los Pañuelos y miradores que ofrecen vistas panorámicas inigualables de los campos ondulantes bonaerenses.
Para los más audaces, la geografía de las sierras permite realizar vuelos de bautismo en parapente, una experiencia que permite sobrevolar tanto la laguna como el sistema serrano. Los golfistas también tienen su lugar en un campo de 18 hoyos reconocido por la dificultad de sus terrenos inclinados. El barrio se completa con una variada oferta de alojamiento y centros comerciales que conservan ese aire de tranquilidad y naturaleza que caracteriza al lugar durante todo el año.
Laguna y Sierra de los Padres demuestran que la zona de Mar del Plata es mucho más que playa. Con opciones que van desde el relax absoluto junto a un mate frente al agua hasta la adrenalina de volar sobre las sierras, estos destinos se consolidan como la alternativa perfecta para redescubrir el interior bonaerense en cualquier estación.
