La última encuesta de la Universidad de San Andrés revela una profunda insatisfacción económica. Los bajos salarios y la falta de empleo desplazan a la inflación como principales preocupaciones, mientras la imagen de Manuel Adorni toca mínimos históricos.
El optimismo social en Argentina sigue sin encontrar piso. Según la última Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública (ESPOP) de la Universidad de San Andrés, correspondiente a mayo de 2026, el 58% de los ciudadanos percibe que la situación nacional ha empeorado en los últimos doce meses. El informe describe un «humor social muy castigado», donde la crisis no solo es una percepción macroeconómica, sino una realidad doméstica: el 56% de los encuestados asegura que su economía personal es hoy más frágil que en mayo de 2025. A pesar de este escenario, el gobierno de Javier Milei ha logrado estabilizar su aprobación en un 37%, deteniendo —al menos por ahora— la caída libre de meses anteriores.
El estudio marca un cambio en el ranking de las angustias sociales. Por primera vez en meses, los bajos salarios (37%) y la falta de trabajo (37%) comparten el primer puesto de las preocupaciones, superando incluso a la corrupción (36%). La inflación, aunque con menor centralidad que en el pasado, vuelve a asomar con un 22%. Esta configuración del malestar sugiere que la sociedad ha pasado de temerle al aumento de precios a sufrir directamente la pérdida de poder adquisitivo y la inestabilidad laboral.
En cuanto a la gestión pública, la polarización es total. Mientras que el núcleo duro de Milei sostiene su apoyo basado en la «esperanza», el 60% que desaprueba la gestión manifiesta sentimientos de rechazo y vergüenza. Un dato saliente es el desplome de la imagen del vocero presidencial, Manuel Adorni, cuya desaprobación récord del 73% lo posiciona como el funcionario con mayor diferencial negativo del gabinete (-59%). En la vereda opuesta, la oposición se fragmenta: figuras como Axel Kicillof, Cristina Kirchner y Myriam Bregman retienen niveles de consenso cercanos al 50% entre los críticos del gobierno, evidenciando un «archipiélago» de liderazgos sin un jefe único.
Finalmente, el informe arroja luz sobre el debate de la dolarización. Un experimento incluido en la encuesta revela que el 63% de los argentinos está de acuerdo con la decisión de no haber dolarizado la economía. La resistencia parece ser tanto técnica como cultural: el 47% prefiere seguir cobrando su salario en pesos, frente a un escaso 29% que optaría por la divisa estadounidense, lo que sugiere una internalización de los riesgos que implicaría la medida en el contexto actual.
DATOS CLAVE DE LA ENCUESTA (MAYO 2026):
- Situación del país: 58% cree que empeoró; 29% está satisfecho.
- Aprobación de Milei: 37% (Estabilizada respecto a abril).
- Principales problemas: Salarios bajos (37%), Desempleo (37%), Corrupción (36%).
- Dolarización: 63% apoya la decisión de mantener la moneda local.
- Peor imagen del gabinete: Manuel Adorni (73% de desaprobación).
La encuesta de San Andrés muestra un país que «evalúa muy mal el pasado pero mantiene expectativas divididas». Mientras los votantes oficialistas se refugian en la promesa de una mejora futura, la mayoría de la población convive con una insatisfacción neta del 68%. En un escenario de salarios deprimidos y fatiga social, la estabilización de las encuestas para el Ejecutivo parece ser una tregua frágil en medio de una economía que todavía no derrama alivio en la calle.
