Con la presentación del superRIGI y la Ley Hojarasca, el Gobierno busca retomar la agenda económica. En Diputados, la oposición presiona con una interpelación al Jefe de Gabinete.
Con el objetivo de sepultar la inactividad legislativa y el desgaste político generado por la investigación patrimonial sobre Manuel Adorni, el Gobierno de Javier Milei lanza una fuerte ofensiva en el Congreso. Este lunes, el oficialismo presentará el «superRIGI», una expansión del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones diseñada para sectores productivos inexistentes en el país. La estrategia busca no solo reactivar la economía, sino también «limpiar» la agenda pública de los cuestionamientos judiciales que rodean al Jefe de Gabinete, forzando a los bloques aliados a definir su postura frente a reformas clave.
La actividad en la Cámara de Diputados será intensa. El martes, LLA buscará dictaminar la adhesión al Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT), un punto central del acuerdo comercial con EE.UU. que enfrenta resistencia de los laboratorios nacionales. Si los números acompañan, la intención es sesionar la semana próxima junto a la Ley Hojarasca —para derogar leyes obsoletas— y la polémica modificación al régimen de Zonas Frías, que contempla un recorte de subsidios al gas en regiones de bajas temperaturas.
Sin embargo, el camino no está libre de obstáculos. La oposición ha convocado a una sesión especial para el jueves con un objetivo claro: interpelar a Manuel Adorni. El plan incluye una posible moción de censura para desplazar al funcionario, aunque hoy el oficialismo confía en que los votos para tal medida no están garantizados. A esto se suma la tensión con el PRO; el partido liderado por Mauricio Macri emitió un duro comunicado criticando la «soberbia» de ciertos sectores del gobierno, lo que pone un signo de pregunta sobre el apoyo incondicional en temas como la reforma electoral y la eliminación de las PASO.
En el Senado, la agenda corre por un carril paralelo pero igualmente ambicioso. El oficialismo se prepara para tratar los pliegos de jueces y fiscales federales, además de la Ley de Propiedad Privada. Para destrabar esta última, el Ejecutivo aceptaría eliminar el capítulo que modificaba el Registro Nacional de Barrios Populares. Además, se espera que la Cámara Alta apruebe el pago de US$ 171 millones a fondos por deudas del default de 2001, una medida técnica necesaria para normalizar compromisos internacionales.
EJES DE LA NUEVA AGENDA LEGISLATIVA:
- SuperRIGI: Presentación del nuevo régimen para atraer inversiones en industrias emergentes.
- Patentes (PCT): Dictamen de comisión para cumplir con los estándares comerciales internacionales.
- Ajuste de Subsidios: Modificación del régimen de Zonas Frías para reducir el gasto público en gas.
- Justicia: Avance en los pliegos de magistrados y el pago de deuda residual del 2001.
El Gobierno apuesta todo a la gestión legislativa para diluir el ruido político. La presentación del nuevo RIGI funciona como una declaración de principios: el foco debe volver a la economía. Sin embargo, la presión opositora por el caso Adorni y las fricciones con los aliados del PRO sugieren que la «reactivación» del Congreso será un campo de batalla donde el oficialismo deberá negociar cada centímetro para evitar una nueva derrota política.
